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Educalandia.

Cada noche sueño con la misma utopía y ucronía: un paraíso donde la educación sea el centro de todo. Luego me despierto y veo la realidad

Por Mikel Agirregabiria Agirre

En Educalandia las necesidades materiales estarán cubiertas, y la primera educación con el ejemplo de la gente guiará a todos, desde pequeños, a no ambicionar más casas, coches y cosas. La aspiración universal será saber más, sentir más, ser más, ayudar más, compartir más.

Las familias no consumirán su tiempo libre comprando cacharros o aderezos innecesarios. Los centros comerciales ya no venderán objetos, sino que se transformarán en universidades populares donde se intercambiarán conocimientos, sensaciones y sentimientos. Las plantas ya no estarán dedicadas a ropas, electrodomésticos o muebles, sino al infinito número de posibilidades de las ciencias, las humanidades, las artes, la cultura o la educación. Habrá ofertas para todos, de primer aprendizaje o de perfeccionamiento, que nos permita a todos desarrollar toda la variedad de nuestras capacidades intelectuales, sensoriales, vocacionales, morales.

Este país o esta época aún no existen. Todavía no ha encontrado una comunidad madura donde asentarse, pero pronto encontrará comunidades que lo crean, que lo creen y que lo críen. Será una verdad para vivir despiertos, un sueño donde vivir el cielo en la tierra.

Un inmemorial proverbio africano dice: “Hace falta todo un pueblo para educar a un niño”. Esta sentencia puede reordenarse para ofrecer nuevas verdades. Dado que “Todo un pueblo se beneficia de educar a cada persona de su comunidad”, ojalá comprendamos que “Para educar a un pueblo hace falta todo un niño [creativo o muchos idealistas que imaginen y construyan Educalandia]”.

Gentileza: Mikel Agirregabiria Agirre [ agirregabiria@euskalnet.net ]

Sigue la destrucción de la Amazonia

Por Iván Restrepo

Una semana después de haber matado de varios tiros a Dorothy Stang el 12 de febrero pasado, ya estaba detenido por las autoridades brasileñas el autor material del asesinato: Rafael De Neves Sales. La monja de origen estadunidense dedicó 40 años de su vida a organizar a los campesinos e indígenas de la selva amazónica. Una parte importante de esa tarea consistió en luchar contra los poderosos latifundistas del estado de Pará.

De Neves Sales acaba de ser condenado a 27 años de prisión luego de un juicio celebrado en la ciudad de Belem. Su cómplice, Cloaldo Carlos Batista, deberá purgar 17 años. Ambos confesaron que cometieron el crimen por órdenes de Amair Feijoli de Cunha, capataz de una hacienda para el que trabajaban. Este les proporcionó el arma y posteriormente los ayudó a huir por unos días hasta que finalmente fueron capturados. Las investigaciones mostraron que el capataz fue intermediario en el crimen, planeado, ordenado y financiado por los latifundistas Vitalmiro Bastos de Moura y Regivaldo Pereira Galvao, cuya manera de proceder para apoderarse de grandes extensiones de tierra y combatir violentamente la inconformidad campesina fue denunciada en varias ocasiones por la religiosa estadunidense ante las autoridades y en los medios.

Entre los grupos defensores de los derechos humanos y la naturaleza de Brasil, así como entre las organizaciones campesinas e indígenas del estado de Pará, siempre se dudó que la justicia alcanzara a los autores materiales e intelectuales de este asesinato, pues la regla había sido que quienes sobresalían por su liderazgo en pro de la tierra y su conservación fueran victimados y los culpables de hacerlo nunca pisaran la cárcel. Así ha ocurrido en el caso de más de medio centenar de dirigentes agrícolas en Pará y en estados como Minas Gerais, Mato Grosso y Paraná. Esta vez, el gobierno del presidente Lula sentó un precedente muy importante al impedir que la impunidad se impusiera de nuevo y que los intereses de los grandes latifundistas y sus servidores torcieran, como era costumbre, el brazo de la justicia. Además, el mandatario aprovechó la ocasión para reafirmar la soberanía de su país sobre la Amazonia.

Y es que por los días del crimen mencionado, el francés Pascal Lamy, frustrado candidato a dirigir la Organización Mundial de Comercio, había dicho que era necesario "imponer reglas internacionales en la gestión de la Amazonia", a fin de detener el creciente deterioro que registra "el mayor pulmón de vida del planeta". La idea iba en el sentido de convertirla en Patrimonio de la Humanidad y como tal ser administrada. No tuvo que ir muy lejos por respuesta el señor Lamy: diversos funcionarios del gobierno brasileño le recordaron la plena autonomía que cada país tiene en la gestión de sus recursos naturales, asunto que fue muy claramente definido en la Conferencia de Río de Janeiro de 1992 y en uno de sus productos más importantes, la Agenda 21. Le recordaron también que la Amazonia no solamente son plantas y animales, sino que en ella habitan seres humanos que dan sentido y vida a culturas de enorme importancia. Y que en aras de una pretendida "conservación", Brasil no cedería ni un ápice de su soberanía.

Preservar lo mejor posible esa enorme biodiversidad, evitar la deforestación acelerada para dar paso a una agricultura extensiva que pronto entra en crisis, dejando una estela de pobreza humana y natural; hacer que la tierra sea de los que la trabajan y no de quienes, gracias al dinero y al apoyo de los funcionarios, han logrado hacerse de enormes extensiones y controlar a miles de trabajadores agrícolas, fue precisamente la tarea que durante muchos años realizó Dorothy Stang. Pero mientras los latifundistas que la mandaron matar aguardan su sentencia, no cesa la destrucción de la Amazonia. El irracional modelo económico que impone sus leyes en Brasil, y en la mayor parte del mundo, no ha variado durante el gobierno de Lula. Contra ese modelo es que, aún a costa de perder su vida, luchan muchos otros líderes agrícolas y los sin tierra en Brasil y en otros sitios del planeta.

Gentileza: volar [ volar@fibertel.com.ar ]

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LIGA ESPAÑOLA DE LA EDUCACION Y CULTURA POPULAR

La Liga Española de la Educación y la Cultura Popular pone en marcha los primeros programas dedicados a jóvenes en el año 1991, en un intento de compensar dentro del campo de la Educación no formal, las carencias existentes en la Educación formal.

El diseño y la aplicación de programas de intervención temprana, es una labor preventiva, a medio y largo plazo y es la mejor inversión, para prevenir y combatir precozmente el desarrollo de conductas de riesgo.

 

 

 

Programas
 

1.Centros juveniles de orientación para la salud

La Liga Española de la Educación y la Cultura Popular comienza a trabajar en los Centros Juveniles de Orientación para la Salud en el año 1993. Estos centros tienen como principal objetivo “promover hábitos y estilos de vida saludables entre la población juvenil”. Dicha actividad se realiza desde tres ámbitos: atención directa; telefónica y acción formativa. Los ámbitos de trabajo de estos centros son: Educación afectivo sexual; prevención del abuso de sustancias adictivas; prevención de los trastornos de la alimentación; desarrollo de la autoestima; Prevención de la violencia de género; Prevención del contagio del VIH/SIDA y todos aquellos que estén dentro del campo de la Educación para la Salud.

La labor de los Cejos es muy positiva y constituye una forma de ayuda social a colectivos juveniles, demostrando ser un recurso útil en la prevención de riesgos asociados a la salud.

En la actualidad existen 8 Cejos en las localidades de: Almería, Cáceres, Cádiz, Granada, Fuenlabrada (Madrid), Málaga, Sevilla y Zamora en los que se atiende a un total de 21.540 jóvenes.

 

2. Integración Juvenil Solidaria

En 1992 la Liga pone en marcha estos programas. Se trata de un proyecto socioeducativo enmarcado en el área de los Servicios Sociales, que pretende favorecer la integración de adolescentes y jóvenes con especiales necesidades sociales, culturales y/o educativas o situaciones de marginación y/o riesgo real o potencial, así como a sus familias, habilitando recursos que se adecuen a las necesidades y demandas de este colectivo.

El proyecto gira en torno a dos intenciones bien definidas; dinamizar el ocio y tiempo libre de jóvenes y niños/as con una oferta de actividades trasmisora de valores tales como la solidaridad, el civismo, el compromiso y la participación comunitaria, y la de ofrecer una alternativa socio-educativa que intervenga ante situaciones de necesidad, marginación y/o graves carencias educativas.

El proyecto se lleva a cabo en seis localidades: Alcantarilla (Murcia), Fuenlabrada (Madrid), San Bartolomé de Tirajana (Las Palmas), Torrent (Valencia), Valladolid y Zamora y cuenta con 3.364 beneficiarios/as.

   
 

 

 

  

DAME UN MURO Y TE DIRÉ QUIÉNES SOMOS: GRITO CONTRA LA MARGINACIÓN QUE SUFREN PERSONAS CON DISCAPACIDAD

Rostros tiernos, cargados de inocencia. Niños eternos, siempre con la sonrisa dibujada en sus labios: personas con síndrome de down que lejos de marginaciones y olvidos, son protagonistas de su propia historia al plasmar su creatividad y sensibilidad en la obra Dame un muro y te diré quiénes somos, propuesta de la artista plástica María Luisa Velasco, que con apoyo de la Dirección de Vocación Social de la Cultura del Conaculta, la delegación Tlalpan y el Patronato de Integración Down, a cargo de Hilaria Cárdenas directora, se cristalizó el 10 de agosto en el parque Juana de Asbaje.

Durante emotiva ceremonia de inauguración, en la que se dieron cita la promotora del proyecto, María Esther Hernández Palacios, directora de Vinculación Social del Conaculta; funcionarios de la delegación; niños y padres de familia en un ambiente de cordialidad; María Luisa Velasco dio a conocer los pormenores del mural que hará las veces de interlocutor entre los visitantes del parque y quienes hasta ahora han permanecido en el anonimato.

Al margen de los lineamientos técnicos que requiere el vitromosaico, así como el contenido del mural, que en su color y forma llevará impresa la historia de México y sus aportaciones al mundo, fueron los artistas quienes platicaron acerca de su participación.

Aurora Berumen, adolescente de 17 años con problemas de discapacidad intelectual, compartió su felicidad con los asistentes, a quienes dijo que el contacto con la pintura no sólo ha despertado e incrementado su capacidad creativa sino que la ha ayudado a elevar su seguridad, en una sociedad hasta ahora indiferente.

Optimista, agradeció a María Luisa Velasco el haberles dado un oficio tan noble como el arte, ya que el propósito del taller impartido en Integración Down, desde enero del año en curso, ha rebasado sus expectativas: “Además de enseñarnos a trabajar cajas de madera, portarretratos y cubiertas de mesa, nos enseñó que somos capaces de crear y ser felices”.

Al dar testimonio de las bondades del arte, Mauricio Vitorio, otro alumno del taller, también expresó la plenitud que experimenta cuando da forma a sus ideas mediante el uso del color.

Para él, que se ha visto a sí mismo como un gran pintor, la pintura es un juego que le ha dado tranquilidad, y la oportunidad de proyectar su mundo interior, rico en sensibilidad e imágenes.

Por su parte, María Esther Hernández Palacios resaltó la importancia del mural, no nada más por tratarse de un género que México regaló al mundo sino porque será trabajado por personas especiales que dejarán registro de su sentir a nivel artístico-cultural y social.

Ubicado entre las calles de Moneda y Juárez, de la delegación Tlalpan, Dame un muro y te diré quiénes somos, es ya un sutil acto de humanismo en el que queda de manifiesto un grito en contra de la discriminación y la marginación que a lo largo de años han padecido las personas con discapacidad mental.

En este contexto, es que María Esther consideró relevante el papel de la dirección a su cargo, la cual desde la nueva administración se preocupa por atender tanto a un público vulnerable como a aquellos grupos de discapacitados de los que emerjen propuestas artísticas.

Con este planteamiento, quienes constituyen la Dirección de Vocación Social de la Cultura seguirán en busca de espacios abiertos en donde, más allá del arte, se plasmarán formas que coadyuven a la integración social, valiéndose de elementos estéticos.

Pese a las dificultades que enfrentaron los promotores de Dame un muro y te diré quién eres, María Luisa Velasco, impulsora de esta obra, se mostró satisfecha de saber que el mural se encontrará en un parque visitado por muchas familias del antiguo pueblo de Tlalpan, lo que ayudará a sensibilizar a la sociedad respecto a la “supuesta discapacidad de seres humanos tan inteligentes como nosotros”.

La concreción de este primer esfuerzo por hacer de la pintura un lenguaje cotidiano, servirá de puente para la realización de otro mural —con características similares— en Estados Unidos, proyecto que María Luisa presentó al Fideicomiso de Cultura Binacional y que, de llevarse a cabo iniciará en marzo del 2002.

 

Las 13 abuelas que sanan la Tierra

Hubo un tiempo, no hace tantos años, en que los ancianos eran respetados y admirados por su experiencia. A ellos se acudía a pedir consejo; ellos tenían casi la última palabra dentro de las familias. Pero hoy en la mayoría de las sociedades occidentales la estructura familiar ha cambiado: se ha reducido drásticamente y es cada vez más rara la convivencia de tres (o más) generaciones en un mismo espacio. El rol de los abuelos se limita, en muchos casos, a cuidar a los nietos que sus propios hijos no pueden atender por las jornadas extensivas de trabajo. Nuestra sociedad rinde culto a la juventud (aparente o real) y a la novedad, en detrimento de la senectud y la sabiduría atesorada. ¿Quién nos orienta, entonces? ¿Cómo encontrar esta voz de la experiencia?

La respuesta llega de los que siguen viviendo en contacto estrecho con la Naturaleza: los grupos indígenas. Entre los indios americanos, las tribus africanas y de la Amazonia, los pueblos del Ártico o las comunidades espirituales del Tíbet, los ancianos son ejemplo, apoyo y mando. De entre estos ancianos, además, han sido las mujeres las que se han puesto en marcha para lo que consideran una tarea de vital importancia: aportar su experiencia para sanar un mundo que ven doblegado por el hambre, las enfermedades, las guerras, la falta de diálogo y la muerte lenta de la Naturaleza. Las Grandmothers (o Abuelas, en inglés) son un consejo de trece mujeres indígenas de todo el mundo reunidas para una múltiple vindicación: por el valor de los ancianos, por el respeto a la mujer, por la preservación de sus culturas y por la salvación de la Tierra y de todos los seres que la habitan. Cuentan para ello con medios casi exclusivamente espirituales: las Abuelas poseen la sabiduría que puede curarnos, basada en su contacto directo con la Naturaleza y en las enseñanzas transmitidas de generación en generación. Enseñan a hacerle frente al desconcierto actual y la enfermedad con la fe, la tradición y la medicina natural. Desde siempre, lo han hecho en sus zonas de origen; desde hace apenas un año, trabajan para todo el planeta en el Consejo Internacional de las Trece Abuelas.

El comienzo de la marcha

Fue Bernadette Rebienot, una bwiti con 23 nietos, la que un día visualizó el nacimiento del Consejo de Abuelas. En su Gabón natal, las reuniones de las ancianas en la selva para orar por la paz y el bienestar del mundo son habituales. Esta visión se materializó cuando Bernadette coincidió con Jyoti, una psicóloga clínica y guía espiritual estadounidense que viajó a África para estudiar con ella. Al comprobar que ambas coincidían en su visión, Jyoti movilizó a su organización, el Center For Sacred Studies (CSS), para hacer realidad el Consejo. Jyoti, Lynn Schauwecker, Ann Rosenkranz y Carole Hart, todas del CSS, organizaron tanto la reunión de las Abuelas como el Global Women’s Gathering (Encuentro Planetario de Mujeres), celebrado en octubre de 2004 en Fenicia, Nueva York, en el que las abuelas indígenas y otro nutrido grupo de abuelas occidentales debatieron los retos del sistema social actual.

Sus conclusiones sobre cómo curar al mundo de la opresión, cómo mantener el equilibrio de la Madre Tierra y preservar las culturas mediante el retorno a la sostenibilidad, el respeto a los mayores y a la sabiduría tradicional, las empujó a crear el Consejo Internacional de las Trece Abuelas Indígenas, auspiciado por el Center For Sacred Studies, para expandir su sabiduría con fe y esperanza: «Representamos una alianza global de plegaria, educación y formación para nuestra Madre Tierra, todos sus habitantes, todos los niños y para las generaciones venideras». De hecho, su intención de recuperar esta voz de la experiencia femenina es una labor a largo plazo que, esperan, hará perdurar su saber protector a los descendientes de los próximos siglos. Lo importante es dar a conocer sus intenciones tanto a la clase política como a todos los ciudadanos del mundo. Unas intenciones que se definen en la Declaración de las Abuelas, elaborada durante del Encuentro planetario de mujeres: «Somos trece abuelas indígenas unidas por una visión común. Venimos aquí desde la selva amazónica, del círculo polar ártico norteamericano, de los grandes bosques del noroeste de Estados Unidos, de las montañas de América Central, de las Black Hills de Dakota del Sur, de las montañas de Oaxaca, del Tíbet y de las selvas tropicales de África Occidental. Creemos que nuestras ancestrales formas de rezar, de reconciliación y sanación son necesarias hoy. Nos reunimos para educar a nuestros hijos; conservar las práctica de nuestras ceremonias y afirmar el derecho para usar nuestras plantas medicinales libres de restricciones legales; proteger las tierras donde nuestros pueblos viven y de las que dependen; para salvaguardar la herencia colectiva de la medicina tradicional y defender la Tierra en sí misma. Creemos que las enseñanzas de nuestros antepasados iluminarán nuestro camino por un futuro incierto».
Desde la primera reunión, el mensaje de las Abuelas se ha podido escuchar en varios actos, como el segundo encuentro del Consejo en Pojoaque Pueblo (Nuevo México, EEUU) y los intercambios culturales y rituales en California y la Amazonia brasileña, en primavera y verano de 2005, respectivamente. El tercer encuentro del Consejo se celebrará en Oaxaca, México, esta primavera. A continuación, resumimos este saber sanador en las palabras de tres de las Abuelas: Bernadette Rebienot, Flordemayo y Agnes Baker-Pilgrim.

Secretos de la naturaleza

Bernardette nació en Libreville, donde ha tenido 10 hijos y ha trabajado como profesora y coordinadora de escuela. Además, es sanadora, maestra del rito Iboga Bwiti y de la Women’s Initiations. Desde las selvas tropicales de Gabón, cuenta: «Nuestro planeta está enfermo por los interminables estragos causadospor la gente, la contaminación, la deforestación, los abusos de poder, los celos y el odio. La Tierra sufre de horribles guerras que transforman a la gente en monstruos. Además, están las pandemias: el sida, la malaria, el cáncer y otras plagas. Estas importantes enfermedades se agravan con el hambre, una pobreza que va en aumento: por la muerte de ideas y culturas y por el desprecio y el rechazo del prójimo, que señala el retorno de todas las formas de discriminación. Hemos perdido nuestro camino. La naturaleza nos lleva hablando desde hace ya algunos años y manifiesta su rabia con terribles y precisas catástrofes, usando el aire y el agua, mortíferos fuegos y olas de calor.

»He estado al servicio de las personas desde joven como doctora tradicional y sanadora, pero donde encuentro vida es en la selva. Es aquí donde todavía sé como convertirme en un todo con un paisaje lleno de miles de misterios. La selva no absorbe mi ser. Todo lo contrario, me permite capturar los secretos de lo invisible, de los que somos depositarios. Creo que pronto estos secretos se convertirán en valiosas brújulas para la Humanidad. Escuchando los secretos de la selva, he elaborado remedios. He aprendido sobre la fragilidad y la infinita pequeñez de la Humanidad, la vanidad de nuestros excesos y la efímera naturaleza de nuestra existencia. Me han enseñado la fuerza de la paz y de las familias unidas. La Humanidad debe reconciliarse con la naturaleza. Los pueblos del futuro no serán aquellos que creían únicamente en la lógica, en el reino de los números y en el capital, sino aquellos que hayan entendido que la red de la sociedad del mañana reside en el respeto y la consideración por el prójimo. Así el diálogo reemplazará a la guerra».

Unión de plegarias

Agnes Baker-Pilgrim es la mujer viva más vieja de los indios del río Rogue, los takelma bamd de los grandes bosques al sur de Oregón, EEUU. Su tribu la considera una leyenda viva, la embajadora de la MadreTierra. «En mi pueblo se ha pasado una historia que cuenta que la única obligación que nos dejaron los antepasados fue rezar, por lo que me convertí en una oradora. Viajo a países diferentes siendo una voz para los que no la tienen. Todas las cosas creadas necesitan una voz. Se me pide que rece por los tigres de Bengala, por los animales de África, por los lobos, por el salmón y por el río Ganges de la India. Fui a Australia para rezar por el río Murray-Darling y su contaminación y también lo hice por los cóndores y ahora están regresando a Oregón, después de haberse ido hace unos 200 años. Mi tribu me envía a regiones que necesitan oraciones y bendiciones. Se me envía a bautizar un barco, a derrumbar edificios, a prestar testimonio en lugares protegidos y a luchar por la vida de plantas únicas. Me han llamado para dirigir plegarias y parar talas completas o para ser grupo de presión en Washington y de este modo salvar nuestro lugar sagrado, Siskiyou, aquí en Oregón, que tiene flora que no crece en ningún otro lugar de la Tierra. Hasta el momento, lo hemos conseguido y continuaremos luchando. Como miembro titular de mi tribu, las Tribus Confederadas de los Indios Siletz, he luchado por mejoras en cultura y tradiciones. He estado a las puertas de la muerte. Sobreviví a un cáncer en 1982. Le pedí a mi Creador que me salvara porque me quedaba mucho por hacer. El Creador ha respondido a muchas de mis plegarias y yo reparto bendiciones porque se me ha permitido ser una mediadora.

»Ya es hora de que unamos nuestras oraciones a las de todos los pueblos de la Tierra. Juntos podemos acabar con los abusos a mujeres y niños, el hambre, la falta de protección de nuestras plantas medicinales y el consumo de drogas. Podemos estar unidos sin que importe cuáles sean nuestras creencias religiosas o espirituales. Podemos estar unidos y luchar por salvar nuestra Madre Tierra y rescatar nuestra propia existencia. Estamos todos juntos en esta ‘canoa agujereada’ por lo que debemos ser fuertes y seguir hasta que nuestros corazones toquen tierra».

Ser honrados

Más al sur, entre la frontera de Nicaragua y Honduras, la indígena maya Flordemayo aprendió de su padre, chamán, y de su madre, sanadora, las costumbres y los métodos de curación de su pueblo. La honradez y la libertad de espíritu son los pilares de su mensaje: «Nunca me he preguntado qué he venido a hacer a este mundo. Siempre había entendido mi objetivo a través de mi diálogo personal con el espíritu de mis antepasados, mediante visiones y sueños. Crecí aprendiendo a interpretar sueños. Era obligatorio en mi familia. La Asamblea de las Abuelas estaba ya escrita en piedra para mí: era mi destino. Había oído hablar de ella en las profecías del pueblo maya y también me fue otorgada una visión directa de que la Asamblea se iba a reunir. Elegí aceptar un puesto en la Asamblea porque sentí que somos muchos en el mundo los que hemos perdido el contacto con lo básico. Las mujeres llevan más toxinas en sus cuerpos ahora que nunca. Es esperanzador volver a enseñar a la gente a cultivar y sobrevivir. Estamos reaprendiendo a cuidar la Madre Tierra. Con esto, permitimos que el espíritu de las plantas y las aguas sagradas nos sanen.

»Creo que la tierra y los elementos tienen la capacidad de autocurarse. Quizás no ocurra durante nuestra vida, pero todo lleva su tiempo. Vivimos bajo una ley sagrada: la vida es un círculo. Nada está oculto, y siempre hay una razón para que las cosas ocurran.

»Creo que la sanación del mundo es posible. Pero como para todo, se va a necesitar un buen grupo de gente que lo crea para hacerlo una realidad.

»El mejor modo de continuar curándonos a nosotros mismos es honrar a nuestros espíritus libres. Honrándolos, nos volvemos indulgentes y, con ello, comprensivos y cuando somos comprensivos, nos volvemos honrados y entonces podemos continuar con nuestras vidas. Tenemos que encontrar también nuestro propio camino individual. Nos costará todauna vida conseguirlo, pero es necesario».


La profecía del Tambor

El Tambor de la Abuela es uno de los instrumentos del Consejo. Fue construido en el año 2000 a partir de una visión de las indígenas de Alaska para convertirlo en el símbolo de su misión.

Tiene 200 cristales en su base en forma de tetera de unos dos metros de diámetro, y viaja por todo el mundo como un símbolo de unión universal.

Dicen que su sonido mueve almas y corazones. Su centro de piel de búfalo emite un estruendo clave para curar el mundo en la próxima década.

Las Abuelas recorren con él el Anillo de Fuego geológico de nuestro planeta, un fuego que si se activa, según la profecía de las Abuelas, renovará la voluntad global de reconciliación y de paz.

Nota: (Fuente del texto: La Revista Integral) 

 

Meditación chamánica

Existe una gran cantidad de técnicas de meditación utilizadas por los chamanes mexicanos. Cada linaje de chamanes practica técnicas específicas que tienen su origen en periodos remotos.

Los chamanes mexicanos utilizan estas técnicas para purificarse y prepararse en sus labores de curación o en sus trabajos como psicólogos autóctonos. A continuación se explican algunas de esas técnicas de meditación tal y como las usan los chamanes referidos en el texto.

Meditación Olmeca

Los Olmecas fueron un pueblo altamente desarrollado que opinaba que el verdadero significado de la existencia consiste en participar, propiciando el mantenimiento y desarrollo del orden Cósmico.

Existen evidencias que indican que los Olmecas desarrollaron sistemas meditativos cuyas instrucciones se encuentran grabadas en las grandes estatuas de piedra que esculpieron. Posiblemente, ellos fueron los originadores del chamanismo en México cuyos representantes todavía existen.

La meditación Olmeca implica un manejo corporal muy interesante el cual tiene un efecto vitalizador, de rejuvenecimiento y de mantenimiento de un estado de salud óptimo. De hecho, se dice que si la meditación Olmeca se practica en forma constante durante cinco años, su efecto es el de mantener, en forma permanente, la juventud.

Para practicar la meditación Olmeca se utiliza la postura de sentado, con la espalda recta. El meditador comienza fijando la atención en su cuerpo, concentrándose primero en su columna vertebral. Visualiza ésta última y se imagina una luz o energía que gira alrededor de la columna en dirección contraria a las manecillas del reloj; es decir, hacia la izquierda. Este giro se realiza a lo largo de la columna desde su base hasta su inserción en el cráneo. El giro se hace alrededor de la columna de arriba hacia abajo y de abajo hacia arriba, hasta lograr extenderlo a toda la longitud de la misma. A medida que el giro exterior se continúa, se intenta penetrar en la columna vertebral haciéndola girar hacia la izquierda –pero en su interior-.

Si el meditador tiene éxito pronto notará que toda su columna vertebral manifiesta un giro sostenido hacia la izquierda en toda su extensión y longitud. Cuando lo anterior es logrado, entonces la atención se fija en el cerebro también haciéndolo girar hacia la izquierda. El giro cerebral se inicia con una estrategia similar a la usada con la columna vertebral; es decir, primero el meditador visualiza una luz o una energía que rodea el cerebro girando a la izquierda y poco a poco hace penetrar el giro hacia el interior de la masa cerebral hasta que logra que toda ella, en cada una de sus partes, gire a la izquierda.

Más adelante y utilizando un procedimiento similar, se atiende a cada órgano del cuerpo: corazón, pulmones, estómago, intestinos, órganos genitales, etcétera, y se les hace girar a la izquierda.

Por último, el giro se extiende a las piernas, los brazos, el tórax y en general, a todo el cuerpo.

No existe límite de tiempo para mantener el giro a la izquierda, aunque se recomiendan dos periodos de giro de veinte minutos cada uno, como mínimo suficiente para empezar a sentir los beneficios derivados de esta práctica.

Meditación Yaqui

Uno de los legados chamánicos más interesantes es la técnica de equilibrio entre el lado izquierdo y derecho utilizada en la tradición de los indios Yaquis. Para realizar este ejercicio el practicante se pone de pie y visualiza dos columnas verticales de energía situadas a ambos lados de su cuerpo. El primer paso de esta técnica consiste en “abrazar” la columna izquierda colocando el brazo izquierdo arriba y el derecho debajo de la columna. En seguida, trasladar la columna al lado derecho depositándola allí. Ahora la columna derecha es abrazada colocando el brazo derecho arriba y el izquierdo abajo y trasladada al izquierdo colocándola allí.

La secuencia anterior se repite tantas veces como sea necesario hasta sentir un incremento de energía y un equilibrio interno.

Una vez concluido el ejercicio anterior, el practicante visualiza una columna horizontal de energía que lo rodea a la altura del ombligo. Girando su espalda hacia la izquierda “corta” la columna con su mano izquierda como si esta fuera un cuchillo, coloca la palma de la mano perpendicularmente al corte y empuja la columna sosteniéndola, al mismo tiempo, con su brazo derecho.

Sigue empujando y sosteniendo la columna hasta situarla en su espalda, con un tirón final. Ahora, gira su espalda hacia la derecha, “corta” la columna con su mano derecha colocando la palma perpendicular al corte y empuja la columna sosteniéndola con su brazo izquierdo y colocándola en su espalda con un tirón final. La secuencia se repite hasta equilibrar la parte anterior con la posterior.

Otra de las técnicas chamánicas de los yaquies consiste en tocar un tambor siguiendo un ritmo constante por periodos prolongados. Si el ritmo se acompaña con las dos manos, incrementa el equilibrio entre los lados derecho e izquierdo y ayuda a liberar tensiones y purificar el cuerpo.

Técnicas de meditación de Don Lucio de Morelos

Don Lucio considera que su poder como chamán proviene de lo que él llama “el mundo invisible” habitado por los “Trabajadores del Tiempo”, por los “rebaños” y por los “pastores”.

Las técnicas de meditación de Don Lucio están ideadas precisamente para establecer contacto con este mundo invisible y con sus habitantes.

Una de las técnicas, es el establecimiento de contacto con la naturaleza y la relajación en este contacto. Don Lucio escoge algún paraje del campo, preferiblemente libre de interferencias sonoras y alejado de interacciones humanas, y en este lugar, por ejemplo debajo de un árbol, se acuesta y se relaja dejando libre su mente sin obstruir sus procesos, sin reprimirlos ni guiarlos. En sus palabras, dejando libre a su espíritu para que haga y realice sus “negociaciones espirituales”.

Otra de las técnicas de meditación de este chamán, consiste en prestar atención a los sonidos internos y escuchar los mensajes de los “Trabajadores del Tiempo” que, según Don Lucio, se comunican con él en forma directa.


Animales de Poder

Cuando exhortas el poder de un animal, estás pidiendo ser envuelto en armonía completa con la fortaleza de la esencia de esa criatura. Adquirir comprensión de estos hermanos y hermanas es un proceso de curación, y debe ser abordado con humildad e intuición. Ciertos aspectos de las lecciones dadas por estas criaturas han sido elegidos para reflejar las lecciones que cada espíritu necesita aprender en el Buen Camino Rojo.

Estas son las lecciones de ser humano, de ser vulnerable y de buscar la totalidad con todo lo que existe. Son parte del camino hacia el Poder. El Poder yace en la sabiduría y la comprensión del papel de uno en el Gran Misterio, y en honrar el hecho de que cada cosa viviente es un Maestro.

El Cuerpo y La Medicina

Joseph Eagle Elk, curandero Lakota - 13/11/2004


Las personas parecen hoy entender mal cómo ser curados. Ellos van a ver al doctor o al curandero y nunca piensan mucho en ese doctor o curandero. Simplemente toman la medicina y no piensan mucho en la medicina o en su cuerpo. Cuando alguien toma una medicina, medicina blanca, hierbas, medicina india, o lo que sea, necesita entender que las medicinas son gente. Son personas. Necesitas tratarlas como personas a quienes invitas a entrar en tu cuerpo. Necesitas darles la bienvenida dentro de tu cuerpo hablando con ellas, diciéndoles que estás contento de que ellas hayan venido a ayudarte. También necesitas hablar con tu cuerpo.

Nosotros estamos hechos tanto de cuerpo como de espíritu y de nuestro destino, pero nuestro cuerpo es inteligente y tiene un espíritu que entiende. Debemos hablar con nuestro cuerpo y pedirle que dé la bienvenida a la medicina. Necesitamos explicarle (a nuestro cuerpo) que la medicina está ahí para ayudar con el dolor o la enfermedad. Debemos decirle, "Yo sé que realmente te cansas. Sé que no te he tratado muy bien y te pido que me perdones por ello, pero tenemos un amigo que viene a ayudarnos. Aquí hay una medicina que yo voy a tomar, así que te pido que le eches una mano, ayúdala, y te sentirás mejor." A veces tratamos de quedarnos con nuestro dolor. A veces el dolor no quiere dejarnos, pero esta medicina es nuestra amiga y puede ayudarnos, así que ayuda a la medicina. Luego dile a la medicina que has hablado con su cuerpo y le has pedido que ayude con su trabajo.

Dile que seguirás las órdenes del médico para que el cuerpo y la medicina puedan llegar a conocerse y trabajar juntos para sanar. Tenemos que hacer esto porque no nos conocen muy bien y tampoco se conocen ellos muy bien. Si no son bienvenidas en nuestros cuerpos, entonces no tendrán la libertad para hacer su trabajo. Pídeles que platiquen. Así que lo más importante para que la medicina funcione es construir esa relación, para que la medicina pueda hablar con el cuerpo y el cuerpo pueda hablar con la medicina. Necesitan volverse amigos. Quizás más aún, necesitan saber que ellos son parientes. Tú necesitas ayudar con esto si tomas la medicina.

Algunas de las plantas y comidas que son medicinas son las que son parientes de otras plantas y comidas, así que si las comes juntas entonces ellas se conocen y pueden darle fuerza a tu cuerpo. No es bueno tener una lucha dentro de ti por comer cosas o tomar medicina donde no hay relación posible.

Pues la medicina y los doctores son de la misma manera. Las personas hoy en día no ponen nada en su relación con el doctor. Los doctores occidentales son iguales que los doctores indios. Ellos son doctores porque tienen un don. No pueden hacer su trabajo sin la ayuda de la gente. Los pacientes tienen que pensar muy profundamente sobre el doctor y pensar muy profundamente sobre la medicina y hablar con la medicina para que se llene del poder de hacer el trabajo que puede hacer. Necesitan poner todos sus pensamientos en este doctor para que él pueda volverse fuerte. El médico o curandero tiene la misma responsabilidad de pensar profundamente sobre su medicina y sobre el paciente, y usar su don plenamente. Pero hoy me parece como si la razón de que muchos médicos estén teniendo dificultades y se sientan perturbados es porque las relaciones entre ellos y los pacientes no son buenas. Yo veo que las personas quieren cada vez más, quieren obtener y obtener, y con demasiada frecuencia no quieren regresar nada ni por el tratamiento ni a la medicina. Tiene que haber igual responsabilidad y un dar por igual.

Yo veo a muchas personas, igual que los doctores blancos. Recuerdo el caso de una mujer que vino a mí con la pipa y me pidió ayuda. Ella estaba muy enferma, con una enfermedad pesada y difícil. Le dije que yo la trataría, pero por ese tiempo vino otra persona con una enfermedad muy ligera y no tan seria comparada con la primera mujer. Pero esta segunda persona insistía en seguirme y no me dejaba. Ella no necesitaba mi ayuda. Ella podía ayudarse a sí misma, pero seguía exigiendo cada vez más. Para mí, esto dificultó mucho concentrarme en la mujer con la enfermedad seria. Nosotros sabemos que para que nuestras ceremonias funcionen y que las personas realmente mejoren, debemos tener un sólo enfoque. Debemos tener a todos con una sola mente en la ceremonia para que venga el poder. Pero esto es difícil si tienes que tratar a muchas personas, todas exigiendo igual tratamiento cuando ellas no son iguales. Algunos necesitan cuidar de ellos mismos. No nos necesitan. Así que las personas necesitan tomar tiempo para pensar profundamente sobre la medicina, su cuerpo y el doctor, y poner toda su energía en crear la relación. Cada vez más, las personas verán que habrá menos curanderos por algún tiempo, porque quizás las personas necesitan aprender a hacer las cosas por ellas mismas.

Algunos doctores, doctores blancos, han acudido a mí y han pedido mi consejo, pero parece que ellos principalmente quieren saber sobre mis medicinas y cómo se preparan. Yo intento decirles que cada curandero es diferente. Cada uno tiene poderes diferentes, su propia visión y su propio don. Quiero que sepan que ellos tienen un don y tienen que encontrar su propia fuente de curación. Yo no puedo ayudarlos con medicinas. Sólo puedo decirles cómo pensar profundamente sobre las medicinas, el cuerpo, la persona y la curación.

Nota: (Tomado de "The Price of a Gift - A Lakota Healer's Story", por Gerald Mohatt & Joseph Eagle Elk. www.elexion.com/lakota/health/salud.html)