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DEWEY

Desarrollo del pensamiento de John Dewey

Introducción:

En este trabajo nos proponemos hacer un recorrido breve por el desarrollo del pensamiento de John Dewey, influencia, educación, democracia, experiencia, la ciencia de la educación, contexto histórico, conocimiento, y relación entre teoría y práctica.

Durante su permanencia en Estados Unidos, Dewey estuvo profundamente interesado en la reforma de la teoría y de la práctica educativas. Contrastó sus principios educativos en la escuela laboratorio de carácter experimental, denominada Escuela Dewey, instituida en la Universidad de Chicago en 1896. Los principios educativos proponían el aprendizaje a través de actividades de diferente índole más que por medio de los contenidos curriculares establecidos y se oponían a los métodos autoritarios. Dewey pensaba que lo ofrecido por el sistema educativo de su época no proporcionaba a los ciudadanos una preparación adecuada para la vida en una sociedad democrática. Consideraba además, que la educación no debía ser meramente una preparación para la vida futura, sino que debía proporcionar y tener pleno sentido en su mismo desarrollo y realización. Su trabajo y sus escritos influyeron significativamente en los profundos cambios experimentados en la pedagogía de Estados Unidos en los inicios del siglo XX, manifestados en el cambio del énfasis de lo institucional y burocratizado a la realidad personal del alumno. Criticó la educación que enfatizaba tanto la diversión relajada de los estudiantes, como el mantenerles entretenidos sin más, así como la orientación exclusiva hacia el mundo profesional.

Como filósofo, Dewey subrayó todo lo práctico, esforzándose en demostrar cómo las ideas filosóficas pueden actuar en los asuntos de la vida diaria. Su planteamiento lógico y filosófico era de cambio permanente, adaptándose a las necesidades y a las circunstancias concretas. El proceso de pensamiento en su filosofía es un medio de planificar la acción y de superar los obstáculos entre lo que hay y lo que se proyecta. La verdad es una idea que ha penetrado en la experiencia práctica. Dewey siguió al filósofo y psicólogo americano William James, fundador del movimiento filosófico del pragmatismo; la propia filosofía de Dewey, llamada también instrumentalismo o experimentalismo, deriva del pragmatismo de James.

Desarrollo del pensamiento de John Dewey

Para poder caracterizar el pensamiento de John Dewey, debemos remontarnos primero a su herencia académica y cultural.

Para Fabrizio Ravaglioli, Dewey hereda cosas de la cultura europea que se a logrado filtrar en Estados Unidos, pero no solo de la cultura madre Inglesa, utilitarista y empirista, sino que presenta una fuerte influencia de elementos Franceses y en especial Alemanes.

Según Ravaglioli, "la biografía cultural de Dewey, refleja por lo menos la génesis de la teoría Deweyana y particulariza algunas cosas".

Autores como, Darwin, Huxley, Comte, Hegel, James y Mead se pueden registrar como grandes influencias en su pensamiento.

Hacia fines del siglo la relación entre Dewey y James es más intensa, la psicología de James revela las matrices biológicas de la conducta humana. Dewey intenta ligar a Darwin con Hegel, a un Hegel verificado por la investigación empírica.

Para Ravaglioli, dentro de la cultura pragmática Americana, quizá una de las definiciones mas pertinentes sea el "instrumentalísmo", esta es una doctrina biológica que incorpora los procedimientos experimentales de las ciencias físicas.

Dewey advierte la continuidad entre medios y fines y propone una teoría de la valoración de la apreciación de las situaciones, inspirada en el instrumentalísmo y confiada en la ciencia social. El cuadro de valores de Dewey comprende además de la democracia y la ciencia, la acción, el trabajo, la individualidad socializada, el grupo, y se contrapone al comportamiento de la clase acomodada dedicada al consumo vistoso.

La educación

La educación es una necesidad de la vida, en cuanto asegura la transmisión cultural; en las sociedades complejas se ha especializado en la instrucción formal, y al mismo tiempo advierte como uno de sus fines el de mantener el contacto con la experiencia directa, estableciendo la continuidad de la teoría con la práctica. Es el nexo de la experiencia de participación con las actividades dirigidas a la adquisición de los símbolos culturales el que confiere a la educación moderna su particular función social.

La idea Deyweniana de la educación es similar a la de Durkheim. Coincide con el proceso de socialización y reconoce la diferenciación histórica de la practica de la educación.

Pero con respecto a la sociología de la educación Dewey se separa de Durkheim y de Weber para el autor la sociología de la educación se interesa por la descripción de las situaciones educativas y de su evolución.

Dewey quiere conseguir el equilibrio entre educación indirecta y educación formal.

Dewey tiene la convicción de que solo la sociedad democrática, en la que vivía, es capaz de realizar en forma plena la educación, entendida como proceso y función social. "La democracia es algo mas que una forma de gobierno". Ratifica la correspondencia perfecta de la sociedad democrática con la naturaleza del proceso educativo.

La ciencia de la educación

Dewey procura por evitar el concepto rígido, formalista de la ciencia.

Para el autor a causa de la estrecha relación entre teoría y práctica, la acción educativa no puede sacarse del concepto, por otra parte errado, como se ha visto, de la ciencia pura. Para Dewey la educación mantiene un aspecto experimental, arriesgadamente pragmático. En el momento de la acción es un arte.

Para Dewey es imposible construir la ciencia de la educación sobre "técnicas derivadas".

Para el autor el carácter científico de una ciencia de la educación, es la negación de una ciencia pura, entendida de forma metafísica como reflejo de una sección de lo real, y la afirmación de la naturaleza pragmática, instrumental, del saber científico, terminan por excluir la existencia de un contenido especifico y prefijado de la ciencia de la educación. Ninguna disciplina puede describir de manera completa el fenómeno educativo.

La ciencia de la educación reconstruye el conjunto, utilizando las informaciones disponibles. "Las ciencias son las fuentes de la ciencia de la educación".

Democracia

Para Dewey, los dos elementos de nuestro criterio se dirigen hacia la democracia. El primero significa no sólo puntos más numerosos y más variados de interés participado en común, sino también el conocimiento de los intereses mutuos como un factor del control social. El segundo significa no sólo una interacción más libre entre los grupos sociales, sino también un cambio en los hábitos sociales, su reajuste continuo afrontando las nuevas situaciones producidas por el intercambio variado. Estos dos rangos son precisamente los que caracterizan una sociedad constituida democráticamente.

Una sociedad es democrática en la medida en que facilita la participación en sus bienes de todos sus miembros en condiciones iguales y que asegura el reajuste flexible de sus instituciones mediante la interacción de las diferentes formas de vida asociada. Tal sociedad debe tener un tipo de educación que de a los individuos un interés personal en las relaciones y el control de la sociedad y los hábitos espirituales que produzcan los cambios sociales sin introducir el desorden.

Desde este punto de vista se han considerado tres filosofías típicas de la educación:

La platónica.

El individualismo de la ilustración.

Las filosofías idealistas institucionales del siglo XIX.

Experiencia

La naturaleza de la experiencia sólo puede comprenderse observando que incluye un elemento activo y otro pasivo peculiarmente combinados. Por el lado activo, la experiencia es ensayar un sentido que se manifieste en el término conexo "experimento", en el lado pasivo es sufrir o padecer.

El pensar comprende todas estas etapas:

El sentido de un problema, la observación de las condiciones, la formación y la elaboración racional de una conclusión sugerida y la improbación experimental activa. Aun cuando todo pensar acaba en conocimiento, últimamente el valor del conocimiento está coordinado a su uso en el pensar. Pues nosotros no vivimos en un mundo establecido y acabado, sino en un mundo que se está haciendo y donde nuestra tarea principal es previa y retrospectiva, su valor está en la solidez que ofrece a nuestra conducta en el futuro.

 

 

BIBLIOGRAFÍA

*JOHN DEWEY, LA CONCEPCIÓN DEMOCRÁTICA EN EDUCACIÓN, EN "DEMOCRACIA Y EDUCACIÓN", ED. LOSADA. 1967, BS. AS.

*GILBERT ROBERT, LAS ESCUELAS NUEVAS EN, "LAS IDEAS ACTUALES EN PEDAGOGÍA".

*FABRIZIO RAVAGLIOLI, LA TEORIA DE LA EDUCACIÓN DE JOHN DEWEY, EN "PERFIL DE LA TEORIA MODERNA DE LA EDUCACIÓN".

 

 

SOCIALIZACION EDUCATIVA

Una perspectiva muy popular en la sociología de la educación hasta fines de los años 60 fue el funcionalismo y procede fundamentalmente de los trabajos del francés Emile Durkheim.  El sistema funcionalista, tal como lo emplea Durkheim, consiste en buscar la función desempeñada por una institución (la educación en nuestro caso) en la sociedad en general; es decir, el rol que juega esa institución en la promoción y el mantenimiento de la cohesión y de la unidad sociales.  Todas las grandes instituciones estudiadas por Durkheim se hallan concebidas de esta forma, y la educación no es una excepción.  Su área especial es definida por él como “...una socialización metódica de la generación joven”[1].  Alude así al desarrollo en el niño de ciertos valores y de determinadas destrezas intelectuales y físicas necesarias para convertirse en parte de la sociedad y que le son traspasadas por la institución educacional.

 

La educación es la acción ejercida por las generaciones adultas sobre las que todavía no están maduras para la vida social.  Tiene por objeto suscitar y desarrollar en el niño cierto número de estados físicos, intelectuales y morales que exigen de él la sociedad política en su conjunto y el medio especial al que está particularmente destinado[2]

 

Para Durkheim, sólo de ésta manera pueden quedar  garantizadas la cohesión y la supervivencia de la sociedad[3]. Al mismo tiempo que Durkheim exponía su visión sociológica de la educción creó una especialidad, la de la sociología de la Educación, que es un campo de la sociología que se encarga de evaluar los procesos educativos en las sociedades modernas.  En palabras de Xavier Banal,

La sociología de la educación se interesa sólo por los procesos de transmisión de conocimientos, los métodos de enseñanza o los contenidos educativos en tanto que procesos importantes para la estructuración y el contenido de las relaciones sociales” y que “es a partir de la finalización de la Segunda Guerra Mundial cuando efectivamente tiene lugar el desarrollo de una verdadera perspectiva sociológica de la educación[4]

 

Puesto que la sociología de la Educción tiene la misión de evaluar los alcances y el impacto que tiene la forma de educar en una sociedad moderna, es muy neceaario que los prodesores del siglo XXI tengan conocimientos de este campo de la sociología, especialmente en los desarrollos de la educación que se produjeron después de la Segunda Guerra mundial, que terminara en 1945 y con la que se inicia un periodo de avances científicos, tecnológicos y culturales en todo el mundo.  Xavier Banal, un investigador español, establece tres etapas en el desarrollo de la Sociología de la Educación de la segunda mitad del siglo XX, con sus respectivas subetapas:

 

  1. La corriente funcionalista de la sociología de la educación. El debate entre educación y empleo.  (Años cincuentas, inicio de los sesentas)

     

  1. Conflicto y reproducción en la sociología de la educación (Década de los sesentas e inicios de los setentas)

     

·         La vertiente de la reproducción cultural.

 

·         La vertiente marxista. 

·         Althusser y la escuela como Aparato Ideológico del Estado

 

·         Boudelot y Establet.  Teoría de la correspondencia.

 

·         Wobles y Gintis y la teoría de la correspondencia

  1. La sociología Interpretativa de los años 80s

     

    ·         La sociología de la educación “interpetativa” de M. Young,

     

    ·         La teoría de la resistencia de Willis y Giroux, y

    ·         Los estudios de Genero y Etnia, al final de los ochenta.

     

     

     

    1.      “LA CORRIENTE FUNCIONALISTA DE LA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN. EL DEBATE ENTRE EDUCACIÓN Y EMPLEO.” 

    (Años cincuentas, inicio de los sesentas)

    Durante este periodo, la educación fue vista “como un área prioritaria de intervención del estado” por su importancia como factor de desarrollo económico y por ser instrumento calve en la política de igualdad de oportunidades, por lo que se convierte en importante campo de estudio del estructural funcionalismo, institucionalizándose a sí la Sociología de la Educación en occidente.  Detrás de este fenómeno esta la industrialización asociada a la tecnologización de la sociedad que requieren de conocimientos cada vez más profundos y especializados en todos los niveles de la producción y el desarrollo.  Simultáneamente un estado que provee educación para todos sus ciudadanos es visto como un camino a la “justicia redistributiva –(donde)las posiciones sociales son el resultado de la capacidad y esfuerzo individual—la que encuentra en la educación la institución perfecta para identificar, seleccionar y jerarquizar adecuadamente talentos disponibles, que accederán a puestos de trabajo cualificados y necesarios para el progreso y el bienestar social[5]

     

    Banal da cuenta de dos categorías de sociología funcionalista asociada a la educación de este periodo:

    1.  El tecnoeconómico –estudios centrados en la contribución de la educación al desarrollo económico--, que incluye la teoría del capital humano; y

       

    2. El reformista, centrado en el debate sobre la igualdad de oportunidades”, y

       

    3. El estudio del aula como sistema social.

       

    De este periodo se destaca la sociología del investigador norteamericano Talcott Parsons, cuya más importante contribución a esta rama de la sociología fue sus tesis sobre “La clase (el aula) como sistema social. Parsons es prácticamente el único autor funcionalista que desciende al nivel del aula para identificar la correspondencia casi perfecta que se establece en la escuela como subsistema social y la sociedad como sistema orgánico integrado y equilibrado de relaciones sociales[6] dice este autor, pero agrega que con ellos “proporciona las bases sociológicas fundamentales de una sociología funcionalista de la educación que ignorará en sus estudios los procesos escolares que están implícitos en las investigaciones sobre la igualdad de oportunidades y la movilidad social[7] que también caracterizan esta época.

     

    Respecto de la Teoría del Capital Humano, la percepción de que el acelerado cambio tecnológico requiere especialistas y expertos que deben ser seleccionados y formados en un sistema educativo en plena expansión, le advierten a los investigadores de USA. Y Gran Bretaña “sobre la importancia de los recursos intelectuales como fuente más eficiente de desarrollo tecnológico y de crecimiento económico”, la educación esta llamada a proveer el “capital humano” de la nación y se buscan cambios educativos que responda a esta necesidad.[8]

     

    Aquí la búsqueda de igualdad de oportunidades a través de la educación, para lograr el perfecto desarrollo y progreso de sociedad que es vista funcionando como una máquina en que sus piezas encajan funcionalmente unas con otras  –basada en el consenso y en el equilibrio, opuesto a la visión conflictiva--,   cobra particular importancia durante este periodo en que mundialmente se inicia la guerra fría, porque se parte del supuesto de que la igualdad de oportunidades para todos en la educación no sólo permitiría un máximo aprovechamiento de las mejores mentes de la sociedad –la racionalización de la educación-- sino que también proveería la prueba viviente de los principios democráticos liberales y libertarios de la sociedad occidental, donde todos los individuos son iguales ante la educación de la misma forma que lo son ante el estado.  Bonal muestra cómo en este periodo, hubieron diversas propuestas investigativas de la sociología de la educación para proponer mejores formas para lograr ese ideal, como también los estudios críticos por el fracaso para alcanzarlo.

                En la práctica lo que hizo el funcionalismo clásico fue idealizar la importancia de la educación para una sociedad específica (como la sociedad chilena, por ejemplo), al sobredimensionar el aspecto formativo de la educación y fundamentalmente el programa educacional o currículum, dejando de lado la influencia formativa que tienen otros actores de la socialización del niño, como el grupo de pares, los medios de comunicación de masas o la influencia de la familia, cuando ésta es negativa.  Sin embargo, es necesario aclarar que estas teorías correspondían a los años anteriores e inmediatamente posteriores a la segunda guerra mundial, la década de los anos 50, cuando la escuela no tenía que competir con la TV o los Flippers,  y en la mayoría de los países y culturas del mundo lo usual era que la madre se hiciera cargo de la familia ly el hogar en exclusiva.

     

    Luego, durante los años 60, cobró importancia la preocupación por examinar y comparar los altos y bajos rendimientos que demostraban niños y jóvenes en la educación: altos para las clases medias y superiores y deficitaria para las clases bajas.  A partir de esta preocupación se abrieron numerosas nuevas perspectivas que han estado examinando completamente el proceso educativo, a través de sus tres procesos básicos –al decir de O. Banks—el programa, la pedagogía del aula y la evaluación[9].

     

    Con el correr del tiempo se han desarrollado muchas otras perspectivas sociológicas del papel que tiene la educación en la reproducción y formación de la sociedad.  A continuación se presentarán aquellas corrientes o perspectivas más conocidas en que se ha desarrollado la relación que tienen la educación en el proceso de socialización del niño, de las que se presenta un somero resumen con el objeto de guiar las futuras exploraciones e inquietudes del estudiante y profesional de la educación en este sentido.

     

    2. “CONFLICTO Y REPRODUCCIÓN EN LA SOCIOLOGÍA DE LA EDUCACIÓN”

    (Década de los sesentas e inicios de los setentas)

     

    Según Bonal, “Tanto la controversia acerca del estructural funcionalismo como la crisis de la educación como mecanismo resdistributivo están en la base de la orientación dominante de la sociología de la educación a partir de los años setenta[10].  Se ha producido la desconfianza en las teorías en que el consenso y el equilibrio son los fundamentos de una sociedad “normal”, para comenzar a aceptar que el conflicto también es parte de la sociedad.  Bonal dice que “los movimientos estudiantiles en Europa y en Estados Unidos, el Black Power en Norteamérica y otros movimientos sociales, son muestras del descontento social y del debilitamiento de la confianza social en las posibilidades del cambio tecnológico para el crecimiento económico y para la igualdad social.  (...)  Surgía, en consecuencia, un espacio para la introducción del conflicto en la explicación de los fenómenos social, que, con pocas excepciones, había quedado, hasta entonces restringido al marxismo ortodoxo.”[11].

     

    Dos vertientes o corrientes teóricas son las que caracterizaron este periodo, por un lado una actitud epistemológica ecléctica que combina a Marx, Durkheim/Parsons, Mead y otros pensadores. Por otro lado una actitud renovadora del marxismo europeo de los sesentas y setentas en las tesis neomarxistas que desde distintas matices teóricos ven a la educación como un instrumento para la preservación del poder, la división de clases y el capitalismo occidental.  La más famosa y conocida de estas tesis fue la de Althusser y su “concepción de la educación como un aparato ideológico del Estado”, acompañados por la teoría de la doble red de Boudelot y Establet y la teoría de la correspondencia de Bowles y Gintis. 

    Las dos vertientes representan, cada una a su modo, alternativas al funcionalismo tradicionalmente representado por Talcott Parsons, ya citado.

    2.1. La vertiente de la reproducción cultural.

    En la sociología de la educación, dice Bonal, el trabajo de dos teóricos fundamentales, Bourdieu en Francia y Bernstein en Inglaterra, es indicativo de la insatisfacción con el funcionalismo de un nueva generación de sociólogos que vive la contradicción entre su formación y socialización académica y la constatación de la realidad social cotidiana.  Es muy posible, por otra parte, que esta contradicción sea explicativa de la combinación de influencia durkhemiana, parsonianas y marxianas que presenta la obra de ambos sociólogos.

    En la educación sobresale para muchos investigadores, pero especialmente para Bernstein y Bourdieu, la abismante diferencia de logros y rendimiento entre los estudiantes de las clases medias y altas, por un lado, y los de las clases bajas, por otro; a pesar de haber usado los mismos programas educativos y en general con profesores formados en los mismos centros de enseñanza superior.  La respuesta, tanto para Bourdieu y Passeron como para Bernstein, esta en la relación entre educación y reproducción cultural. Ambos

    entienden que el funcionamiento del propio sistema educativo, y más en concreto, la forma en que se ejerce la transmisión cultural explica que determinados grupos tengan prácticamente garantizado el éxito o el fracaso en su paso por el sistema de enseñanza.   La idea de considerar la educación como reproductora de las diferencias sociales opone a estos autores a la idea funcionalista de la ‘bondad’ de la educación”.

    2.1.1.  Basil Bernstein y los “Códigos lingüísticos”

       Para Basil Bernstein, la concepción entre proceso de socialización y código lingüístico no difiere de la establecida por Bourdieu, Passeron y Berger y Luckmann:

    cuando un niño aprende su lengua, cuando aprende los códigos específicos que determinan sus actos verbales aprende al mismo tiempo las exigencias de la estructura social en la cual esta inserto[12]

       Bernstein ha sostenido que niños de diversa extracción desarrollan diversos códigos[13].  Es decir, sus análisis mostraron la existencia de dos códigos lingüísticos diferentes, asociados a las pautas socializantes vigentes en familias de distinto origen social.  Los códigos, en este caso, son las formas de discurso presentes durante los primeros años de vida del niño, que luego afectan su experiencia escolar posterior.  Este autor no se ocupa de diferencias de vocabulario o de capacidades verbales tal como suelen concebirse éstas; su interés son las diferencias sistemáticas en las formas de utilización del lenguaje, contrastando en particular niños más pobres y más ricos.

       Bernstein distingue entre el código lingüístico elaborado y el código restringido; las diferencias entre ambos se refieren tanto a los aspectos sintácticos, gramaticales o de vocabulario como a las estructuras de significado que operan en cada uno de los códigos.  Ambos códigos pueden definirse por el carácter más o menos previsible de los elementos sintácticos que un individuo utilizará en su discurso: 

    En el caso de un código elaborado, el locutor opera su selección entre una gama bastante extensa de opciones posibles y es muy difícil prever los elementos organizadores.  En el caso de un código restringido, el número de opciones posibles es a menudo extremadamente limitado, y se tienen muchas más posibilidades de prever los elementos que serán seleccionados[14]

    Código restringido versus código elaborado.

       El tipo de discurso de los niños de clase trabajadora, afirma Bernstein, representa un código restringido: una forma de utilizar el lenguaje que contiene muchos supuestos no explicitados que los hablantes esperan que conozcan los demás.  Un código restringido es una forma de discurso vinculado al entorno cultural de una comunidad o distrito de clase baja.  Muchas personas de clase trabajadora viven en una fuerte cultura familiar o de vecindad, en la que los valores y las normas se dan por supuestas y no se expresan en el lenguaje. Los padres tienden a socializar a sus niños de forma directa, usando reprimendas o recompensas según el comportamiento.  El lenguaje del código restringido es más adecuando para las comunicaciones sobre la experiencia práctica que para la discusión de ideas, procesos o relaciones más abstractas.  El discurso del código restringido es así característico de niños crecen en familias de clase baja, y de los grupos de compañeros con los que pasan el tiempo.  El discurso está orientado a las normas del grupo,  sin que nadie pueda fácilmente explicar por qué siguen las pautas de conducta que siguen.  Fundamentalmente el código restringido es un lenguaje de significado implícito más que explicado.  Se caracteriza tanto por su simplificación como por su rigidez.  El vocabulario es extraído de una gama muy reducida.  Las intenciones del que habla son, en términos relativos, no elaborados verbalmente y se aprecia un énfasis en el simbolismo descriptivo concreto, tangible y visible[15].

    El desarrollo lingüístico de los niños de la clase media, por el contrario, y según Bernstein, implica la adquisición de un código elaborado, un estilo de habla en el que los significados de las palabras pueden individualizarse para adecuarse a las demandas de situaciones particulares.  Las formas en que los niños de clase media aprenden a usar el lenguaje están menos ligado a contextos particulares; el niño puede generalizar y expresar ideas abstractas con mayor facilidad.  Es decir, el código elaborado estimula al que habla a concentrarse en la experiencia de otros como diferente a la propia.  Quienes se expresan se ven obligados a elaborar sus significados y a hacerlos tan explícitos como específicos.  Así, las madres de clase media, cuando controlan a sus hijos, frecuentemente explican las razones y principios que subyacen a sus reacciones en el comportamiento del niño.  Mientras que una madre de clase trabajadora podría decirle a un niño que no tome más dulces diciendo sin más: “Ya no hay más dulce para ti”, o simplemente, “¡Ya, deja de molestar.  No hay más!”, Sin mayores explicaciones, porque el control social está expresado en significados tajantes, más simbólicos y expresivos que explicativos.  Por su parte, una madre de clase media es más probable que explique que comer demasiados dulces es malo para la salud o para el estado de sus dientes, porque el control social esta basado en significados lingüísticamente elaborados, explicativos, razonantes y en donde el poder se utiliza como último recurso.

       Como resultado, el niño de clase trabajador aprende a responder sólo a ordenes tajantes, mientras que el niño de clase media aprende relaciones de causa y efecto.  Ambas formas de aprendizaje representarán más tarde, cuando el niño está en la escuela, diferentes recepciones de las explicaciones y enseñanzas del profesor, mientras que el niño de clase trabajadora probablemente no entienda cabalmente las explicaciones y descripciones de fenómenos en que hay relaciones de causa y efecto, el niño de la clase media no tiene dificultades en comprenderlo de inmediato.  Si el profesor no conoce este fenómeno socio-lingüístico, es posible que crea que el primero des menos hábil que el segundo, lo que es un error.  En realidad en los primeros niveles de aprendizaje el niño que se comunica en un código lingüístico restringido es más lento para aprender, pero no por ser menos inteligente, sino porque el lenguaje del profesor y de los contenidos educacionales le resulta enteramente desconocido.  Cuando se le da la oportunidad de aprenderlo apropiadamente, alcanza los mismos niveles de desempeño que sus compañeros de clase media (y código elaborado), pero porque ahora domina ambos códigos.

    Familias de orientación posicional versus familias de orientación personal.

       Los códigos restringido y elaborado son reforzados por prácticas familiares como es la distinción que hace Bernstein entre familias de orientación posicional y familias de orientación personal.  En la familia posicional, el poder, o el derecho de mandas, reside en términos de estatus formal, como la edad o el sexo.  Existe una clara separación de roles tanto entre marido y mujer como entre padres e hijos.  Esto se ve reflejado en las familias donde cada familiar ocupa un lugar en la mesa de acuerdo a su estatus, o donde se tiende a designar al padre y a la madre de usted.  En cambio en la familia de orientación personal, se halla mucho más reducida la atribución de estatus por edad o por sexo, y la conducta es tema de debate con los padres.  Bernstein señala que la familia posicional es característica de la clase trabajadora tradicional que está inserta en la comunidad, mientras que la familia de orientación personal es característica de la clase media.

       Más allá de una serie importante de rasgos característicos de ambos tipos de códigos, el aporte central de Bernstein fue asociar el surgimiento de cada uno de ellos con condiciones sociales o, mejor dicho, con determinados tipos de relaciones sociales y de relaciones de los individuos con los objetos.  El código actúa, en este sentido, con un carácter dialéctico: es expresión de esas relaciones y, a su vez, las determina.  Su surgimiento está asociado al proceso de socialización en su conjunto, pero particularmente a cuatro órdenes de situaciones de intercambio lingüístico:

    ·          Situaciones de inculcación moral,

    ·          de aprendizaje cognitivo,

    ·          de imaginación o invención, y

    ·          de comunicación psicológica.

    Según Bernstein, “...si en estos cuatro tipos de situaciones las variantes restringidas son la forma lingüística predominante, ... la comunicación está organizada fundamentalmente según un código restringido que está basado sobre roles colectivos y que produce significaciones dependientes de la situación, es decir, tipos de significación particularistas ...  Al contrario, si en estos cuatro tipos de situaciones, la forma de discurso predominante es una variante elaborada ... la comunicación está organizada fundamentalmente según un código elaborado, basado en roles individualizados y que conducen a enunciar significaciones universalistas independientes del contexto[16]

    Códigos lingüísticos y rendimiento escolar

       Para Giddens, “las ideas de Bernstein nos ayuda a entender por qué quienes proceden de entornos socioeconómicos bajos tienden a tener un rendimiento escolar deficiente[17]otro autor dice también que “...la contribución más importante de Bernstein ha consistido en ilustrar la conexión entre la estructura social, el uso del lenguaje y la educabilidad[18]

       Las condiciones sociales en las que surgen ambos códigos permitieron verificar –a través de estudios empíricos—que mientras los niños de clase baja emplean solamente el código restringido (sea cual sea el contexto en el cual se produce el intercambio) los niños de la clase media y alta utilizan ambos códigos en el contexto adecuado.  La aplicación de esta teoría al análisis del rendimiento escolar es muy sugestiva.  No cabe duda que la escuela es un ámbito donde se utiliza un código lingüístico elaborado, desde este punto de vista, para los niños de clase baja el ingreso a la escuela supone un cambio simbólico y social en tanto se los somete no sólo a un discurso elaborado, sino a vínculos sociales y objetales que promueven la utilización de dicho código.  El bajo rendimiento aparecería así no en función de bajas aptitudes intelectuales, sino en virtud de diferencias culturales y de identidad social que se expresan en la organización escolar[19].

       Las características siguientes han sido asociadas con el lenguaje de código restringido, y todas ellas inhiben las oportunidades educativas de los niños de clase baja:

    • El niño probablemente recibe respuestas limitadas a las cuestiones que plantea en casa, y por tanto es probable que este menos bien informado y que sea menos curioso sobre el mundo en general que los que dominan códigos elaborados.
    • El niño encontrará difícil responder al lenguaje no emocional y abstracto utilizado en la enseñanza, así como la invocación de principios generales de la disciplina escolar.
    • Probablemente, gran parte de lo que dice el profesor es incomprensible debido a las diferencias con respecto a las formas de uso del lenguaje a las que esta acostumbrado el niño.  El niño puede intentar superar esto traduciendo el lenguaje del profesor al que le resulta familiar, pero si es así quizá no consiga captar los mismos principios que el profesor intenta comunicar.
    • Aunque el niño experimentara escasa dificultades con el aprendizaje rutinario o de “adiestramiento”, podría tener dificultades muy importantes al captar distinciones conceptuales que impliquen generalizaciones y abstracciones[20]

    En suma, niños que han adquirido códigos de habla elaborados, propone Bernstein, son más capaces de abordar las exigencias de la educación académica formal, que aquello limitados a los códigos restringidos.  Esto no implica que los niños de clase baja tengan un tipo de habla “inferior”, o que sus códigos lingüísticos sean “deficientes”.  Significa que el modo en que usan el lenguaje choca con la cultura académica de la escuela.  Los que han dominado códigos elaborados se adaptan con mucha mayor facilidad al entorno escolar, corroborando los planteamientos de Bourdieu y Passeron respecto a lo que ellos llamaron el Capital cultural.

     

     

    El sociólogo Guillermo Briones, resume muy bien la importancia de la teoría de Bernstein, en donde se destaca el hecho de que los códigos lingüísticos son lo que en este libro se describe como “niveles de identidad cultural” y su relación con la primera y segunda socialización del niño:

     

     

     

    ...2.3. En la primera socialización –la que se efectúa en la familia—los niños aprenden el código lingüístico característico de la clase social a la cual pertenecen.   Pero en la segunda socialización, la que transcurre en la escuela, todos los niños deben usar un mismo código lingüístico, que es el de las clases altas, que lo imponen por el mayor poder que tienen dentro de la sociedad.  De esta manera, los niños de orígenes populares deben aprender en una lenguaje, en buena medida, les es ajena, ya que desconocen muchas de sus palabras y significaciones.

     

     

     

    La coexistencia de dos culturas lingüísticas diferentes en su origen, pero una de las cuales queda supeditada a la de las clases de mayor poder, implica que en el aula se den situaciones deferentes: por un lado, una situación de concordancia para los niños de las clases medias y altas en cuanto su lenguaje de origen coincide con el cual se le enseña en la escuela (basta pensar en el contenido de los textos escolares) y el que aprendió en su familia.  Por otro, una situación de discordancia para los niños de los sectores populares, pues el lenguaje de su primera socialización con corresponde al lenguaje con el cual se les trata de enseñar.

     

     

     

    En total, la situación planteada dentro del aula explicaría –o mejor, ayudaría a explicar—el fracaso escolar de los niños de sectores populares, pues a la dificultad propia del aprendizaje de determinadas materias se sumaría la barrera del lenguaje.

     

     

     

    Guillermo Briones, LA INVESTIGACION EN EL AULA Y EN LA ESCUELA, SECAB, Colombia, 1992, Pág. 26-27

     2.1.2. Bourdieu, Passeron y el “Capital cultural”[21]

                El concepto de capital cultural comenzó a ser utilizado en forma teóricamente sistémica a través de los trabajos de Pierre Bourdieu y Jean-Claude Passeron[22]  sobre la reproducción cultural y el papel de la acción pedagógica escolar. 

    Posteriormente Bourdieu ha avanzado en la definición del concepto de capital cultural a través del análisis de los tres estados de su existencia.  Según este planteo, el capital cultural existe en:

    ·         Un estado incorporado al individuo: hábitos y disposiciones durables del organismo.

    ·         Un estado objetivado en bienes culturales: libros, cuadros, máquinas, etc, y

    ·         En un estado institucionalizado: que se expresa fundamentalmente en los títulos escolares.

    El capital cultural incorporado.

     

    La incorporación del capital cultural se efectúa a través de acciones pedagógicas cuya naturaleza ya fue analizada a través del proceso de socialización.  El producto de esta incorporado son hábitos cuyas características se definen de tres rasgos principales:

    • La durabilidad: es decir, la capacidad de engendrar prácticas estables en el tiempo.
    • La transparencia: definida como la capacidad de aplicación a la mayor cantidad de campos de acción posibles, y
    • la exhaustividad: o sea, la propiedad de reproducir en sus prácticas la mayor cantidad de principios correspondientes a la cultura de un grupo social.

    Retomando en cierta medida la conceptualización de Berger y Luckmann sobre las dos fases de la socialización (primaria y secundaria), Bourdieu y Passeron también distinguieron la formación de un hábito primario que caracteriza la inculcación producida en el trabajo pedagógico familiar y que corresponde tanto a la idiosincrasia paterna como al lugar que ocupa la familia en la estructura social, por un lado, y por el otro,  los hábitos secundarios, producidos por toda acción pedagógica posterior.  En este sentido, la acción educativa básica brinda la matriz original de acumulación de capital cultural y la efectividad de toda acción pedagógica posterior dependerá del ajuste que tenga con respecto a esa acción educativa primaria.  Además, el capital cultural incorporado es el que permite la apropiación del capital cultural objetivado.

    El Capital cultural objetivado.

     

    En este sentido, los objetos culturales admiten dos tipos de apropiación: una material, qu4e supone capital económico y otra, simbólica, que supone capital cultural.  La apropiación cultural de un cuadro, un libro, una máquina, etc. Supone la posesión de los elementos que hacen posible su consumo o su utilización y, en este sentido, es posible comprender la ambigüedad que existe en la apropiación de los bienes culturales objetivados, ya que su propiedad material no garantiza su utilización y su aprovechamiento.

    El Capital Cultural institucionalizado.

     

    El estado institucionalizado del capital cultural revela su conexión más formal con el sistema educativo.  A través de los Títulos, el capital cultural adquiere una independencia relativa de sus portadores biológicos concretos y del capital cultural efectivamente incorporado.  Los títulos acreditan la posesión de cierto capital cultural, que puede ser –por intermedio del diploma—convertido en mercancía con valores determinados según las leyes del mercado.

     

    Una forma más simple de entender al “capital cultural”

     

    La descripción anterior de la teoría del “capital cultural” de Bourdieu y Passeron, es la simplificación de una teoría que en estos autores es mucho más amplia y compleja, destinada a analizar a la sociedad total, principalmente francesa.  Sin embargo, es posible imaginar al acervo cultural del niños como un capital (como el capital comercial) que es invertido en el sistema educativo.  Si este capital es considerable porque en el seno de la familia ha habido abundancia de capital cultural incorporado y objetivado (una familia en que se han inculcado hábitos de convivencia social, voluntad de ser, amor a la lectura, el buen lenguaje y curiosidad por saber, etc.; donde el niño viaja y el arte musical, pictórico, etc., esta en su ambiente, tiene acceso a tecnología moderna, etc.), podemos suponer que si el niño “invierte” este capital cultural en un sistema educativo eficiente, obtendrá ganancias considerables en la forma de un amplio acervo de conocimientos que le permitirá enfrentar la vida con muchas perspectivas de triunfar.

    En el caso de un niño con un capital cultural medio, donde el capital cultural incorporado y objetivado es menor que en el caso anterior, al “invertir” este capital en el medio educacional, podemos imaginar que obtiene ganancias medianas.  Como el comerciante al que su negocio “le da para darse vuelta no más”, a nuestro estudiante le da para aprobar apenas, hasta terminar en el sistema.  Sus probabilidades de triunfo en la vida son menores, salvo que en un momento logre incrementar su capital cultural con su propio esfuerzo y dedicación. 

    El tercer caso es el del niño que proviene de una familia en que el capital cultural del que es provisto es pobre en capital cultural incorporado y objetivado.  Al invertir su magro capital cultural en el sistema educativo, como el comerciante que termina “quebrado”, tiene un pobre rendimiento y probablemente tenga que retirarse y no llegue al final.  Su desempeño en la vida será posiblemente, el del obrero mal calificado.  Ese es un símil muy simplista, pero podría permitirle comprender al estudiante de pedagogía lo importante que resultan ser los aspectos culturales contextuales en la vida del niño, para su buen desempeño en el sistema educativo y en la vida misma.

    Importancia para la teoría educativa.

                A través de la enunciación de los estados de existencia del capital cultural es posible advertir su significativa importancia para la teoría educativa.  De las múltiples posibilidades de análisis, la más frecuentemente empleada ha sido la que permite estudiar el rendimiento diferente del aprendizaje escolar en niños de origen social distinto.  Desde este punto de vista, el éxito del trabajo pedagógico escolar, es decir su rendimiento, depende de la distancia entre el capital cultural que la escuela pretende inculcar y el capitula cultural adquirido en el proceso de socialización primaria familiar.  La acción pedagógica escolar está organizada suponiendo que los niños acceden a ella con una dotación de capital cultural interiorizado que les permite recibir e incorporar los elementos específicos de capital cultural que la escuela pretende inculcar.  Del conjunto de aspectos susceptibles de ser analizados en este punto, el lenguaje es uno de los ejes centrales.  No resulta casual que la mayor magnitud de fracaso en la acción pedagógica escolar se registre precisamente en los primeros años de la escuela básica, dedicados a la lectoescritura.  En este punto, el concepto de capital cultural y el análisis de su papel en la explicación del rendimiento escolar pueden conectarse en forma directa con la teoría y las comprobaciones sociolingüísticas de Basil Bernstein.

                Sin embargo, las discrepancias entre socialización primaria y secundaria (como lo presentan Berger y Luckmann) implican también una dimensión relativa a los sectores sociales portadores de una y de otra.  En el caso del sistema educacional, particularmente en estructuras sociales altamente segmentadas como las de América Latina, la socialización secundaria expresada por la educación formal, por ejemplo, tiende a reproducir la realidad social del mundo de las capas medias y altas de los sectores urbanos.  En estos casos puede utilizarse el concepto de Bourdieu y Passeron (1977) acerca del mercado cultural en el cual se define el valor de las pautas difundidas por las diferentes acciones pedagógicas.  El acceso masivo al sistema escolar implica, desde este punto de vista, un intento de unificación o de homogeneización del mercado cultural.  Cuando las diferencias son muy altas, el éxito de la socialización secundaria resulta escaso y dificultoso.  Aquí radicaría la explicación del fracaso de la acción pedagógica escolar, que exige un capital cultural mínimo para poder tener acceso a la interiorización del los mensajes y los estímulos.

                Pero otra consecuencia de este contacto es la ratificación de la existencia de órdenes culturales no sólo diferentes sino jerárquicamente ordenados: “cuanto más unificado está el mercado en que se constituye el valor de los productos de las diferentes acciones pedagógicas, más responsabilidades tienen los grupos o las clases que han sufrido una acción pedagógica inculcadora de una arbitrariedad cultural dominada de que se les recuerde el no-valor de su adquisición cultural, tanto por las sanciones anónimas del mercado de trabajo como por las sanciones simbólicas del mercado cultural[23]

                Un buen resume la teoría de Bourdieu, uniéndola a las posiciones lingüísticas de Bernstein (aunque no lo dice) es ofrecido por el antropólogo Conrad Kottak cuando dice: “Pierre Bourdieu considera que las prácticas lingüísticas son un Capital simbólico que las personas con una preparación adecuada pueden convertir en capital social y económico.  El valor de un dialecto, su posición en un ‘mercado lingüístico’, depende del grado en que proporciona acceso a puestos deseados del mercado de trabajo.  A su vez, esto refleja su legitimación por las instituciones formales: la educación oficial, el estado, la iglesia y los medios de comunicación prestigiosos.  En las sociedades estratificadas, incluso las personas que no utilizan el dialecto de más prestigio aceptan su autoridad y corrección, su ‘dominación simbólica’.  De este modo, las formas lingüísticas, que carecen de poder en sí mismas, toman poder de los grupos y de las relaciones que simbolizan.  Sin embargo, el sistema educativo (defendiendo su propia validez) niega esto, desvirtuando el habla de prestigio como si fuera inherentemente mejor.  La seguridad lingüística de los hablantes de clase baja y de minorías es el resultado de esta dominación simbólica[24]

    Las perspectivas teóricas presentadas hasta aquí representan estudios muy conocidos a partir de las décadas de los 70 y 80.  Las teorías de Bernstein y Bourdieu-Passeron, han impactado la educación en el mundo y cambiaron muchas de las formas de ver a la educación como un mero acercamiento idealistas de la cultura a los niños. 

    Algunas de estas teorías son particularmente importantes para el desarrollo de la educación preescolar y básica.  En realidad se supone que el jardín infantil dirigido a los sectores socio económicamente más bajos está allí para compensar la motivación y preparación deficiente para la vida que produce el ámbito familiar y poblacional, estableciendo un capital cultural deficiente parta el paso del niño por el sistema educacional básico y medio.  Esto vale también para el papel de la educación básica en cuanto a su papel compensatorio.  Sin embargo existe la persistente impresión en nuestro medio de que al jardín Infantil y la escuela básica de los sectores de menos ingresos no esta cumpliendo su tarea compensatoria.  Las teorías de la sociología y la antropología educacional referidas a la socialización temprana y secundaria ayudan --–junto a otras disciplinas--  a la/el profesional de la educación parvularia o básica a ver con más profundidad los elementos significativos de este proceso, facilitando la tarea del planificador educacional, tanto como la del profesional de aula.  También son una motivación y una orientación a futuros estudios e investigaciones en la materia.

    2.2. La vertiente marxista. 

    Antes que nada hay que entender que se trata de un marxismo europeo norteamericano, crítico y epistemológica y teóricamente autónomo de la pureza doctrinaria del marxismo oficial de la Academia de Ciencias de la Unión Soviética.  Las tesis centrales de estos investigadores apuntan a examinar la forma en que la escuela contribuye a reproducir las diferencias de clases (trabajadora versus capitalista) en el mundo capitalista, negando así la pretensión de igualdad y libertad que se supone para todos.

    2.2.1. Althusser y la escuela como Aparato Ideológico del Estado

    Su interpretación de la escuela como aparato ideológico del Estado (1985) marcó el punto de partida de las teorías marxistas de la educación.  Althusser toma de Gramsci la importancia de la dominación ideológica para comprender la reproducción de las condiciones de producción, aunque realiza un tratamiento superficial de la teoría gramsciana de la ideología.  Por el contrario, otorga una mayor importancia al papel del Estado en la reproducción de las relaciones de dominación de la que le concede Gramsci.  (...) para asegurar la reproducción de las condiciones de producción el capitalismo no solamente necesita la fuerza del trabajo, sino también individuos dominados ideológicamente.  Las posiciones económicas determinan “en ultima instancia’ las posiciones ideológicas, pero son instancias distintas las que se encargan de asegurar la reproducción.”[25]

    La dominación ideológica es ejercida por los Aparatos Ideológicos del Estado, uno de los cuales es la escuela  la principal función de la escuela, como aparato ideológico del Estado, es contribuir a garantizar las condiciones de producción, mediante la producción de las posiciones ideológicas de laso individuos.  Pero además, contribuye a la reproducción de las fuerzas productivas mediante la transmisión de habilidades y saberes que reproducen la división social del trabajo.  El sistema educativo, en consecuencia, tiene una función dual: producir posiciones laborales (mediante la instrucción técnica) y producir la interiorización de las relaciones de producción (mediante la inculcación de la subordinación y de las reglas de comportamiento).  En el capitalismo contemporáneo la escuela pasa a ser la institución fundamental para asegurar la reproducción de las relaciones de producción, ejerciendo el papel que en otros momentos históricos han realizado otras instituciones (como la Iglesia en la Edad Media), y para proporcionar las destrezas necesarias a la fuerza de trabajo.[26]

    Su artículo sobre el aparato escolar como aparato ideológico dominante abre la puerta para el estudio de la socialización y de las formas de dominación cultural en la escuela[27]

    2.2.2. Boudelot y Establet.  Teoría de las redes escolares.

    En su libro La escuela capitalista en Francia (1987), estos autores sin alejarse del marxismo estructuralista, se centraron “en explicar cómo la escuela produce un tipo de división social que se corresponde con la división del trabajo.  A pesar de fundamentarse en un discurso de igualdad y unidad, la escuela es, par los autores franceses, un aparato al servicio de la burguesía, instrumentalizado para asegurar su dominación y la reproducción de su posición de clase”.[28]  Es decir, el sistema escolar cumple más que nadad, una función selectiva  --seleccionar a aquellos que pueden acceder al poder y el control económico-- y otra reproductiva  -hacer que las divisorias de clases se reproduzcan a sí mismas-.

    En su opinión, en la misma enseñanza primaria se producen los procesos que conducirán al alumnado hacia dos tipos de redes escolares diferentes y cerradas: la red “primaria profesional” y la red “secundaria superior”.  Los retrasos que se producen a lo largo de la enseñanza primaria explican las posibilidades de acceder a un tipo u otro de red.  La primera termina antes que la segunda, y da acceso a un sector secundario en el mercado de trabajo, con menor prestigio y remuneración.  La segunda por el contrario, al completar todos los niveles de la enseñanza reglada, permite el acceso a la cultura y al prestigio de las mejores profesiones.  Cada red, finalmente, es engrosada fundamentalmente por distintas clases sociales, produciéndose de este modo el proceso de reproducción social a través de la escuela”.[29]

    2.2.3. Bowles y Gintis: Escuela y Capitalismo Industrial[30]

    Samuel Wobles y Herbert Gintis, economistas, escribieron Schooling in Capitalist America (1976), libro que se ocupa principalmente del entorno institucional en el desarrollo del sistema escolar moderno[31] y en que postulan su teoría de la “correspondencia”, como se la llamó, es decir, “de que “en la escuela se desarrollan unas relaciones sociales que se corresponden miméticamente con las relaciones sociales de producción”.[32]  Las críticas que despertó su primera obra los obligaron a corregir en un segundo trabajo publicado en 1983. 

    Bowles y Gintis, en su primera obra, parten del análisis del fracaso de las reformas de la educación secundaria norteamericana, inspiradas por intelectuales y movimientos liberales, que trataron de implementar una educación que fuera expresión de los valores democráticos y liberadora de la personalidad individual.  En realidad, según los autores, la escuela ha evolucionado después hacia una forma de educación “burocrática”, que impide la igualdad y el desarrollo personal, precisamente porque está organizada para producir la conciencia y las relaciones sociales adecuadas para formar el futuro trabajdor.[33]  Estos autores basan sus ideas sobre la escolaridad en Estado Unidos, pero afirman que también son aplicables a otras sociedades occidentales.  Citando estudios como el de Jencks et al. (1972), partieron de la observación de que la educación no ha sido una influencia poderosa a favor de la igualdad económica.  La educación moderna, sugieren, debería entenderse como respuesta a las necesidades económicas del capitalismo industrial.  Las escuelas ayudan a suministrar las capacidades técnicas y sociales que necesita la empresa industrial; e infunden respeto por la autoridad y disciplina en la mano de obra.  Las relaciones de autoridad y control en la escuela, que son jerárquicas e incluyen un énfasis en la obediencia, están en paralelismo directo con las que domina el lugar de trabajo.  Las recompensas y castigos obtenidos en la escuela son también una réplica de los del mundo del trabajo.  Las escuelas contribuyen a motivar a algunos individuos hacia los “logros” y el “éxito”, al tiempo que desaniman a otros, que se encaminan a trabajos mal remunerados.

       Bowles y Gintis aceptan que el desarrollo de la educación de masas puede haber tenido algunos efectos beneficiosos.  El analfabetismo ha quedado virtualmente eliminado y la escolarización proporciona acceso a experiencias de aprendizaje que son satisfactorias en sí mismas.  Pero como la educación se ha extendido sobre todo como respuesta a las necesidades económicas, el sistema escolar ha quedado muy lejos de lo que los reformadores ilustrado esperaban de él.

       De acuerdo con Bowles y Gintis, las escuelas modernas reproducen los sentimientos de impotencia que muchos individuos experimentan en otros lugares.  Los ideales de desarrollo personal esenciales para la educación sólo pueden alcanzarse si las personas pueden controlar sus condiciones de vida y desarrollar su talento y capacidades de autoexpresión.  Bajo el sistema actual, las escuelas “están destinadas a legitimar la desigualdad, limitar el desarrollo personal a formas compatibles con la sumisión a la autoridad arbitraria, y a contribuir al proceso por el que la juventud se resigna a su destino[34].  S existiera una mayor democracia en el lugar de trabajo, y más igualdad en la sociedad en su conjunto, sostienen Bowles y Gintis, podría desarrollarse un sistema de educación que proporcionara una mayor satisfacción individual.

    La más fuerte de la críticas a esta obra hacía hincapié en la deficiente tratamiento, desde la misma perspectiva marxista, de la forma en que la escuela expresa la contradicción entre la acumulación y la reproducción que se expresa en el conflicto de clases y en la que participa la educación.  Esto llevó a Bowles y Gintis a reformular la base de su teoría “hasta el punto de modificar el tratamiento del concepto de contradicción[35] (109)

    Los estudios de los años sesentas, aun cuando examinan cómo se produce la educación en el interior del sistema escolar, se centraron más que nada en la forma en que la sociedad en general, es decir y desde un punto de vista sistémico, se centraron el contexto en que se desarrolla el proceso escolar y cómo la escuela contribuye a reproducir ese contexto, especialmente en las sociedades industrializadas modernas, primordialmente Estados Unidos de Norteamérica, Gran Bretaña y Francia.  Era lógico, por lo tanto, que la mirada escrutinadora de la sociología de la educación se dirigiera al interior del sistema con más fuerza;  a la interacción entre los diferentes actores intra sistema y especialmente a la interacción entre profesores y alumnos, en la forma en que los individuos involucrados le dan significado y sentidos tanto a la actividad educativa por parte del profesor, como a los contenidos recibidos, por parte de los alumnos.  Este fue el camino que siguieron los sociólogos investigadores del siguiente periodo. 

    2.2.4. Ivan Ilich: la desescolarización de la sociedad y el curriculum oculto[36]

                Uno de los escritores sobre teoría educativa más polémicos de los años 70 y comienzos de los 80 fue Iván Ilich.  No es exactamente un marxista, sino un crítico de la sociedad de capitalista masificada, sujeta a los designios del establishment. Es conocido por sus críticas del desarrollo económico moderno, que describe como un proceso por el que las personas anteriormente autosuficientes han sido desposeídas de sus capacidades tradicionales y se les obliga a depender de los doctores para su salud, de profesores para su escolarización, de la televisión para su diversión y de los patrones para su subsistencia.  Ilich sostiene que la misma noción de escolarización obligatoria –ahora aceptada en todo el mundo—debería ponerse en cuestión.  Como Bowles y Gintis, Ilich enfatiza la conexión entre el desarrollo de la educación y los requisitos económicos de disciplina y jerarquía.  Este autor sostiene que las escuelas se han desarrollado para hacerse cargo de cuatro tareas básicas: como lugares de custodia, para distribuir a las personas entre funciones ocupacionales, para aprender los valores dominantes y para adquirir capacidades y conocimientos socialmente aprobados.  La escuela se ha convertido en una ¡organización de custodia porque asistir a ella es obligatorio y se mantiene a los niños “fuera de la calle” entre la temprana infancia y su incorporación al trabajo.  En la escuela se aprenden muchas cosas que no tienen nada que ver con el contenido formal de las lecciones.  Las escuelas tienden a inculcar lo que Ilich llama consumo pasivo –una aceptación acrítica del orden social existente—por la naturaleza de la disciplina y el régimen que implican.  Estas lecciones no se enseñan en forma consciente; están implícitas en los procedimientos y en la organización escolar.  El currículum oculto les enseña a los niños que su papel en la vida es “saber cuál es su sitio y mantenerse quietos en él[37].

                Ilich defiende la desescolarización de la sociedad. La escolarización obligatoria es un invento relativamente reciente, señala; no existe ninguna razón por la que deba aceptarse como algo inevitable.  Como las escuelas no favorecen la igualdad o el desarrollo de las capacidades creativas individuales.  ¿por qué no acaba con ellas tal como existen ahora?  Ilich no quiere decir con ésto que deban abolir todas las formas de organización educativa.  La educación, sostiene.  Debería proporcionarle a cualquiera que desee el acceso a los recursos disponibles, pero en cualquier momento de sus vidas, no sólo en su infancia e en sus años de adolescencia.  Tal sistema haría posible que el conocimiento se difundiera y compartiera ampliamente, sin que quedara confinado a los especialistas.  Quienes aprendieran no tendrían que someterse a un programa de estudios estándar, y habrían de elegir personalmente sus estudios.

                No está totalmente claro qué es lo que significaría desde el punto de vista práctico.  En lugar de escuelas, sin embargo, Ilich sugiere diversos tipos de marco educativo.  Los recursos materiales para el aprendizaje formal deberían almacenarse en bibliotecas, instituciones de préstamo, laboratorios y bancos de almacenamiento de la información, accesibles a cualquier estudiante.  Deberían establecerse “redes de comunicación” que suministraran datos sobre los conocimientos que poseyeran diversos individuos y sobre si están dispuestos a enseñar a otros o a tomar parte en actividades de aprendizaje mutuo.  Los estudiantes recibirían vales que les permitieran utilizar los servicios educativos como y cuando quisieran.

                ¿Son estas propuestas utópicas? Muchos dirán que sí.  Sin embargo, si, como parece posible, el trabajo remunerado se reduce o reestructura en forma sustancial en el futuro, entonces parecerán más realistas.  Si el empleo remunerado se hace menos importante en la vida social, las personas podrían participar en cambio en una variedad de intereses más amplia.  Consideradas en este contexto, algunas de las ideas de Ilich tienen mucho sentido.  La educación no sería simplemente una forma de enseñanza temprana, limitada a instituciones especiales, sino que estaría al alcance de cualquiera que deseara beneficiarse de ella.

    Evaluando a los evaluadores

    Quizás el modo más aclarativo de conectar entre sí algunos de los temas de estas perspectivas teóricas es mediante el concepto de reproducción cultural de Bourdieu y Passeron.  La reproducción cultural se refiere a los modos en que las escuelas, en conjunción con otras instituciones sociales, contribuyen a perpetuar las desigualdades sociales y de oportunidad a través de generaciones.  El concepto centra nuestra atención en los medios por los cuales, mediante el currículum oculto, las escuelas influyen en el aprendizaje de valores, actitudes y hábitos.  Las escuelas refuerzan las variaciones de los valores y las perspectivas culturales asimilados en los primeros años de la vida; cuando los niños abandona la escuela, esto tiene como efecto el limitar las oportunidades de algunos y facilitar las de otros.

                Los modos de usar el lenguaje que Bernstein señala indudablemente conectan con estas diferencias culturales amplias que subyacen en las variaciones en los intereses y gustos.  Como dice Tedesco, “A pesar de haber sido desarrollados en forma independiente, no sería demasiado forzoso sostener que uno de los elementos centrales del habito primario que definen Bourdieu y Passeron esté constituido por el código lingüístico en el sentido que lo define Bernstein”[38]

                Los niños de clase baja, en particular los que pertenecen a grupos minoritarios, desarrollan formas de hablar y actuar que chocan con las que dominan en la escuela.   Como Bowles y Gintis subrayan, las escuelas imponen reglas de disciplina sobre los alumnos, y la autoridad de los profesores se orienta al aprendizaje académico.  Al incorporarse a la escuela, los niños de clase trabajadora experimentan un choque cultural mucho mayor que los niños de hogares privilegiados.  Efectivamente, los primeros se encuentran en un ambiente cultural extraño.  No sólo es más probable que se sientan motivados hacia un rendimiento académico alto: sus forma de hablar y actuar habituales, como Bernstein sostiene, no están en sintonía con las de sus profesores, incluso aunque loas dos partes hagan cuanto puedan por comunicarse. 

                Los niños pasan muchas horas en la escuela.  Como resalta Ilich, aprenden mucho más de lo que contienen las lecciones que se les enseña.  Los niños experimentan tempranamente cómo va a ser el mundo del trabajo, aprendiendo que se espera de ellos puntualidad y que aplique con diligencia a las tareas que quienes tienen autoridad les marcan[39].

    Las perspectivas teóricas presentadas hasta aquí representan estudios muy conocidos a partir de las décadas de los 70 y 80.  Las teorías de Bernstein y Bourdieu-Passeron, han impactado la educación en el mundo y cambiaron muchas de las formas de ver a la educación como un mero acercamiento idealistas de la cultura a los niños.  Bowles-Gintis e Ilich representan estudios de las teorías críticas de su época, pero que guardan cierta actualidad en cuanto siempre alguien podría pensar la educación desde su perspectiva y creer que es una idea enteramente nueva. Sin desconocer que conceptos como el de “currículum oculto” aun preocupa a los educadores.

    Algunas de estas teorías son particularmente importantes para el desarrollo de la educación preescolar y básica.  En realidad se supone que el jardín infantil dirigido a los sectores socio económicamente más bajos está allí para compensar la motivación y preparación deficiente para la vida que produce el ámbito familiar y poblacional, estableciendo un capital cultural deficiente parta el paso del niño por el sistema educacional básico y medio.  Esto vale también para el papel de la educación básica en cuanto a su papel compensatorio.  Sin embargo existe la persistente impresión en nuestro medio de que al jardín Infantil y la escuela básica de los sectores de menos ingresos no esta cumpliendo su tarea compensatoria.  Las teorías de la sociología y la antropología educacional referidas a la socialización temprana y secundaria ayudan --–junto a otras disciplinas--  a la/el profesional de la educación parvularia o básica a ver con más profundidad los elementos significativos de este proceso, facilitando la tarea del planificador educacional, tanto como la del profesional de aula.  También son una motivación y una orientación a futuros estudios e investigaciones en la materia.

                Siguiendo a Berger y a Bernstein, tendríamos que para lograr un avance en el desarrollo personal del adulto, estaríamos proponiendo una conversión hacia un mundo de la vida nuevo que se expresa en una distinta forma de vivir la cotidianeidad; para lograr hay que rediseñar las instituciones en la mente de la persona, aumentar y mejorar su capital cultural, lo que se lograría mediante el dominio de un nuevo lenguaje, el que proporciona el código lingüístico apropiado, utilizando medios y métodos apropiados a la condición del “ser adulto”.  Es decir, debe haber un proceso de interiorización intenso y emocionalizado, acompañado del uso de un nuevo lenguaje para establecer una nueva forma de convivencia.  Esto ocurre a menudo con las conversiones religiosas, donde se encuentra una nueva vida --de allí las expresiones como la de “nacer de nuevo”—pero para ello deben someterse a una intensa lectura de la Biblia, la que le proporciona un nuevo lenguaje, que utiliza en una forma de convivencia distinta a la de su vida anterior.  A la postre, se establece un nuevo capital cultural religioso.  Esto nos lleva a pensar que en la educación de adultos debería haber un replanteamiento de los métodos superando la repetición de los métodos usados con los niños.  Superar  a la “pedagogía” (enseñanza del niño) por una “androgogía”, enseñanza del adulto. 

                Finalmente habría que agregar que existen numerosos estudios hechos en países desarrollados sobre el efecto y el impacto que tienen todos y cada uno de los métodos y formas de enfrentar la educación desde su planificación y transformación en un programa o currículum, la realización de este programa en el aula y la evaluación a que son sometidos profesores, alumnos y sistemas educacionales. 

LAS TEORÍAS PERSONALISTAS: FREIRE MILANI Y LA ESCUELA DE BARBIANA

 CARACTERÍSTICAS GENERALES Estas teorías se centran en el valor de la persona y la educación personalista. En el objetivo de la construcción personal afluyen distintas teorías y prácticas que tienen en común la educación individual la socialización  comunitaria y una educación activa e intuitiva. El diálogo como forma de comunicación, la relación de ayuda del educador para buscar y conocer juntos así como la promoción de todos los aspectos de la persona caracterizan la escuela personalista.  Para Marx Scheller la persona humana es el soporte de los valores morales, cada persona se abre al mundo mediante el conocimiento y el amor. La realización histórica de la persona se lleva a término como creación de unos valores, siendo la cultura expresión de los fines y conquistas de las personas.  La escuela personalista se caracteriza por tener el diálogo como forma de comunicación, la relación de ayuda del educador para buscar y conocer junto al educando, así como la promoción de todos los aspectos de la persona.             Son varios los autores que defienden esta teoría, nosotros nos vamos a centrar principalmente en tres; Mounier, Freire y Milani. En esta introducción vamos a destacar los puntos más importantes de cada autor, que más adelante detallaremos.             Mourier entiende la persona como un ser espiritual guiado por una serie de valores jerarquizados, libremente adoptados y vividos en un compromiso responsable, de esta forma se llega a la libertad y desarrollo creativo de su vocación. Las personas, dentro del ámbito social tienen un aspecto íntimo y personal, para llegar a una relación interpersonal hace falta diálogo y amor. El trabajo humano personaliza la naturaleza, domina y transforma el mundo.             La educación es un aprendizaje hacia la libertad, en el que se hace necesaria una intervención justificada por la maduración, de tal forma que, a mayor maduración, menor intervención. Para esa educación son responsables el Estado, municipio, comunidades de maestros, los padres y las agrupaciones espirituales.             Freire considera su experiencia pedagógica como una revolución cultural de los oprimidos, su mensaje se dirige a la conciencia humana ya que desde ahí es posible la liberación. Distingue tres estados de la conciencia que corresponden a sociedades y culturas diferentes: la conciencia intransitiva de sociedades cerradas, la transitiva de sociedades en las que los dominados viven en inferioridad, y la conciencia crítica de sociedades con un desarrollo económico y democrático caracterizadas por el diálogo y la libertad.             Existen dos formas de entender la educación, la bancaria (cerrada al diálogo, la creatividad y la conciencia) y la liberadora (que se fundamente en la capacidad de reflexión y acción crítica de los oprimidos). Freire propuso un método alfabetizador  en el que incorpora el pensamiento y cultura de los alfabetizandos para encaminarlos hacia las actividades y experiencias de transformación; análisis crítico que recibe el nombre de concienciación.             Milani se sitúa frente al fracaso escolar de los pobres y funda la escuela de Barbiana para suplir las deficiencias de la escolaridad pública y las carencias familiares, Fruto de esta escuela es la Carta a una maestra en la que se denuncia el clasismo del sistema educativo, se propone solucionar los problemas de expresión de la cultura de los humildes exigiendo responsabilidad a la tarea educativa, alumno y profesor deben buscar juntos el saber.             La escuela Barbiana fomenta las actitudes comunitarias, dando importancia a la lengua y a la escritura, recursos como el periódico se completan con los talleres y la observación de la naturaleza. Los seguidores de Milani plantean el movimiento e doposcuola como experiencia autónoma y contraescuela para no reproducir el autoritarismo y clasismo. La primordial realización de la persona es la de su libertad. La creatividad personal se concreta en el propio universo personal; sus formas de realización se insertan en los condicionantes naturales y socio-históricos, pero los fines y las conquistas se expresan en la cultura, de ahí la importancia de la educación para construir la civilización personalista.  La naturaleza inacabada del hombre requiere de un continuo hacerse que se convierte en el fin de la educación. En esta corriente afluyen distintas corrientes y prácticas educativas que tienen en común las siguientes tendencias: ·      La enseñanza individualizada·      La socialización comunitaria y·      Una educación activa e intuitiva.  12.2. EL VALOR DE LA PERSONA Y LA EDUCACIÓN PERSONALISTA 

                        El personalismo de Max Scheller va unido a una concepción axiológica, que la persona es el soporte de los valores morales y merece mayor consideración que el resto de cosas u organizaciones. Las personas se forman en su propio mundo ya que cada uno se manifiesta único e irrepetible porque se abre al mundo del espíritu mediante el conocimiento y amor, siendo sus características la autonomía, individualidad, trascendencia y madurez.

 

            Lo más importante en la realización de las personas es su libertad, todo aquello que impida esa libertad se considera peligroso para el proceso de elaboración personal. La libertad requiere de una conciencia autónoma para establecer una relación con el mundo mediante el conocimiento y la acción. Las ideologías en cuanto sirven los intereses de un grupo bloquean la participación desinteresada y producen falsas conciencias.

             Cada personalidad tiene su propia creatividad individual, donde la creación de los nuevos valores que dotan de sentido la acción histórica de los hombres viene determinada por la caritas cristiana, el ”eros” platónico y el amor que está presente en la comunidad. Las formas de realización personal se insertan en los condicionantes naturales y sociohistóricos, los fines y conquistas se expresan en la cultura, de este modo la educación es muy importante para construir la civilización personalista.             El hombre, de naturaleza inacabada necesita un continuo y hacerse o construcción personal, éste es el fin de la educación personalista. Las tendencias de este tipo de teorías son: la enseñanza individualizada, la socialización comunitaria y una educación activa e intuitiva. La educación personalizada la podemos encontrar en la escuela nueva americana con el método de proyectos de Kilpatrick.             Algunos de los nombres destacados en esta teoría son: Devaud y Manjón en el campo de la pedagogía cristiana, Berdiaev en el del humanismo marxista, Suchodolski y Sujomlinski en la pedagogía marxista, Rogers, Freire y Milani en el planteamiento liberador.             La relación dentro del ámbito educativo entre educador y educando supone una comunicación que se manifiesta en el diálogo y alcanza los planos afectivo e intelectual. Al considerar al educando como persona, hay que tener en cuenta su vocación perfectiva, su libertad, la capacidad interrogativa y de iniciativa para crear algo original, así como la apertura a los demás y una existencia transformadora. El educador personalista se funda en la libertad, la transmisión del conocimiento abre el paso a una relación de ayuda para buscar y conocer juntos.             Las actitudes que regulan la educación personalista son la confianza, la aceptación del otro, la responsabilidad respetuosa, la acogida y la autenticidad. De este modo las tareas y el ritmo de las clases y actividades viene determinado por el propio educando y sus necesidades. Los rasgos de una escuela personalista actual vienen dados por el carácter comunitario, de apertura a la sociedad, por ser activa y crítica, por promover la participación democrática y por perseguir como objetivo de la educación el desarrollo integral de la persona humana.  12.3. LA CIVILIZACIÓN PERSONALISTA DE EMMANUEL MOUNIER             Emmanuel Mounier (Francia 1905- 1950) fue el fundador del movimiento personalista, en su Manifiesto al servicio del personalismo entiende a la persona como un ser espiritual que subsiste mediante su adhesión a una jerarquía de valores adoptados libremente, vividos en un compromiso responsable, unificando su actividad en la libertad y desarrollo creativo de la singularidad de su vocación. La filosofía personalista rechaza la civilización burguesa e individualista, invadida por la posesión y poder del dinero, como los totalitarismos de cualquier signo, por impedir la realización personal.             La civilización personalista pretende que los individuos se realicen como personas, haciendo una clara diferencia entre el individuo egoísta burgués y la persona generosa. La individualidad es una dispersión que se integra en la persona como unidad progresiva de los actos, situaciones y personajes que coexisten en el individuo; singularidad personal que define como vocación. Este proceso es un esfuerzo de superación y descubrimiento de la vida profunda de la persona, aunque el vivir personal transcurre de la vida espiritual a su actualidad existencial.             La libertad es el dinamismo de la persona, la libertad interior requiere responsabilidad personal y el compromiso con la libertad de los demás, ya que los valores personales son también comunitarios. Esta dimensión comunitaria se funda en el movimiento hacia el otro de la persona y encuentra en la relación interpersonal su máximo exponente, esta relación es conducida por el diálogo y el amor. Se constituye junto al ser social un espacio de lo privado, donde se mantiene la intimidad personal.             La cultura prima sobre lo material y vital sumergiendo a los ciudadanos en la vida política, siendo la democracia la forma de que nadie quede excluido de la participación activa en los valores culturales.             Mounier da la mayor importancia a las instituciones educativas, capaces de realizar el proceso civilizador entre las constricciones biológicas de la naturaleza humana y su exigencia de libertad. La intervención viene justificada por el proceso de maduración personal, de manera que a mayor maduración corresponde una menor intervención.             Entiende la educación como un proceso dialéctico entre intervención y espontaneidad, exteriorización e interiorización, pues sólo después de haber sido ayudado exteriormente el hombre madura en su interior para tomar las riendas de su destino, ya que es en el interior de los hombres donde reina la libertad.             El desarrollo integral humano requiere un ambiente propio que Mounier denomina antroposfera que tiene el ser personal como finalidad. Los medios educativos como las familias, las comunidades, las iglesias... ayudan a la maduración afectiva, racional y comunitaria. El Estado debe garantizar la igualdad civil y el pluralismo escolar, en la formación, control de títulos y calidad de enseñanza o mediante la iniciativa de organizar escuelas para los que no quieran pertenecer a la familia espiritual. Así, el estado junto con la familia, maestros, el municipio y las agrupaciones espirituales organizará el bien común y protegerá a la persona.  

12.4. PAULO FREIRE

             Paulo Freire fue un pedagogo brasileño (1921- 1997) cuya experiencia se dirige a la revolución cultural de los oprimidos y su mensaje refuerza los anclajes de la conciencia humana desde donde cabe toda liberación. La liberación del hombre choca con la planteada por la posición idealista, así como cuestiona la posición mecanicista, por ello la propuesta de Freire se dirige al “desarrollo de la conciencia crítica, que surge de la confrontación con la realidad social misma. A esto llamó concienciación”.             La pedagogía de Freire puede denominarse como de la conciencia, ya que el mundo y ella se constituyen mutuamente. Los cambios en las sociedades y los estados de conciencia pueden sobrevenir por motivos sociohistóricos, de la educación o de la propia intervención.             La comunicación y el diálogo sirven para acción transformadora y la reflexión. Freire distingue tres estados de la conciencia que se corresponden con sociedades y culturas diferentes. La conciencia intransitiva es propia de las sociedades cerradas, donde todo lo deciden las élite sin vínculos con las masas. Dentro de las sociedades cerradas pugnan los inmovilistas y aperturistas, mientras que las capas populares interpretan la realidad de manera mágica y mitológica.             Las condiciones negativas de las sociedades cerrada impiden el compromiso de la existencia humana, produciendo el sectarismo que masifica al pueblo con soluciones asistencialistas y hombres acríticos. Pero conforme el hombre amplía su poder de respuesta surgen actitudes críticas que le encaminan hacia una conciencia transitiva.             Con el desarrollo económico y sobre todo democrático se da el paso decisivo a la conciencia crítica, caracterizada por su apertura al diálogo y la demanda de libertad para el desarrollo personal. El cambio de mentalidad hacia una actitud democrática se arraiga en la educación y en la participación de los interesados que discuten sus problemas, adoptando las resoluciones más pertinentes para su proceso de humanización integral. El sistema educativo ayuda a que el sujeto contribuya al cambio social.             El hombre corre el riesgo de su deshumanización, por ellos la educación humanista se esfuerza en un conocimiento crítico de las condiciones concretas para su transformación. Freire distingue dos posiciones educativas, la que ve al hombre como persona y la bancaria. Manifestación de esta educación bancaria cerrada al diálogo, la creatividad y la conciencia, son las prácticas de extensión. Mientras que la educación liberadora problematiza y desmitifica la realidad, la concepción humanista se funda en la capacidad de reflexión de los oprimidos, por la que educadores y educandos, mediatizados por el mundo, ejercen sobre él una reflexión y acción crítica, constituyéndose en seres de la praxis.             El método crítico y dialógico usado por freire en la alfabetización plantea el objeto de conocer el lenguaje y la cultura de las alfabetizandos; las formas del pensamiento popular constituyen los temas generadores que se incorporan al programa educativo, cuyo proceso global se denomina concienciación. La acción cultural liberadora de la educación requiere un método de investigación donde las ciencias humanas y sociales sirven para indagar e interpretar los problemas de la realidad. El aprendizaje del analfabeto va más allá del dominio de la lectoescritura, los grupos de alumnos descodifican y discuten las palabras generadoras creando otras nuevas y despertando su conciencia hacia actividades y experiencias. La curiosidad del analfabeto la lleva a distinguir los mundos de la naturaleza y la cultura, a descubrir su lugar en la historia y en la sociedad. Lo que se pretende es afirmar la cultura despreciada y la regeneración del propio grupo social para transformar las relaciones culturales y la estructura misma de la sociedad.  

12.5. LORENZO MILANI Y LA ESCUELA BARBIANA

             Lorenzo Milani nació en Florencia en 1923 en el seno de una familia burguesa, liberal y atea. Una vez terminados sus estudios de pintura se convierte al cristianismo y se ordena sacerdote, en la vicaría de San Donato, entre humildes campesinos, carentes de comprensión lingüística para cualquier tipo de comunicación. Decidido a solucionar el problema educativo de aquellos marginados del Estado y la sociedad civil, crea la escuela de San Donato, con la que pretende salvar el fracaso de los pobres en el período obligatorio supliendo sus carencias familiares y sociales, elaborando una cultura crítica al servicio de los oprimidos.             En su nuevo destino, Barbiana, prosigue su tarea educadora con una escuela a pleno tiempo, abierta todos los días del año, par suplir las deficiencias de la pública y las carencias familiares y sociales.             Su prematura muerte ocurrió en el año 1967, un mes después de la publicación de La carta a una maestra, escrita bajo su dirección por los alumnos de la escuela de Barbaria.            Milani pretende acceder desde el esfuerzo de la escuela a una mayor libertad de los oprimidos, lo que significa una clara opción política que sin embargo no se identifica con ningún partido. La propuesta de Barbiana como escuela de pobres es su ocupación permanente, pues fuera de la escuela el niño pobre aumenta su desnivel frente al burgués, ya que su familia está desprovista de apoyos culturales. El permanente contacto con las necesidades reales del pueblo influye en el método y los contenidos de la escuela de Barbiana.             La escuela tradicional aprueba a los ricos y suspende a los pobres, siempre ganan los más fuertes y astutos. Cabe partir de la cultura de los humildes, más elevada que la burguesa, pero solucionando el problema de su expresión: el propio lenguaje se tornará más rico y humano cuando sea del dominio de los obreros.             Las reformas que propone la escuela de Barbiana comienzan por exigir responsabilidad a su propia tarea. La educación era individualizada y adecuada a las características de cada alumno, siendo los predilectos los más lentos o bobos. El profesor y el alumno  buscan juntos la alegría del saber. La escuela fomentaba las actitudes comunitarias en el uso de los materiales en sus actividades, como la relación de los maestros con los más pequeños. La enseñanza de las lenguas y la escritura eran la ocupación principal de los alumnos de Barbiana, pues hacían posible la expresión de la cultura. El periódico era usado  como recurso educativo para el conocimiento humanístico. Los talleres de trabajos manuales y artísticos, así como la observación de la naturaleza eran otras de las actividades de la escuela de Barbiana.             En el año 1971 aparece la Doposcuola di clase, cuyos autores eran alumnos de Barbiana y Calenzano. La doposcuola se plantea como una experiencia autónoma donde se realiza mejor el principio de la libertad, su propuesta como contrescuela aboga por no reproducir el autoritarismo y clasismo de la escuela y el doposcuola estatal. La conclusión a la que llegan estos alumnos de Barbiana es la necesidad de que el pueblo dirija su propia escuela.  

Hacia un pais de lectores...




-Una gran herramienta, la Lectura.

El reconocimiento y la interpretación de signos y símbolos es la esencia de los procesos mentales que transforman las figuras objetivas en representaciones internas, las cuales constantemente se están renovando o anulando, a modo de una especie de pulso infinito; las imágenes mentales sufren metamorfosis que se manifiestan en arquetípicas y paradigmáticas visiones que mueven al hombre en diversos modos de vida, la ideología esta conectada a la forma de vida y ésta a su vez está asociada a la ideología singular que posea un determinado agrupamiento de humanos, a la manera de feed-back. La lectura más allá de una definición que pueda ser lex o ley, es una herramienta que desde tiempos inmemoriales ha sido condición necesaria para la subsistencia y evolución del hombre -no hablo de la lectura de letras y números, eso es muy nuevo en la espiral evolutiva-, que cada vez es más sofisticada puesto que la creación de artefactos propios, como es la investigación de la naturaleza y la sistematización de sus leyes a través de datos clasificados, configura un mundo donde el proceso de lectura ha alcanzado un grado de metabolismo único, caracterizado por la aceleración en la transmisión de información basada en un complejo producto de creaciones técnicas, en que el sentido del espacio se ha estado reduciendo cada vez más y el orden perceptivo visual se consolidó de forma sin precedente, de modo que ocupa la cúspide el ojo-visión en la evolución de la jerarquía de los sentidos.

Cuando el hombre trazó una raya o línea sobre un medio: el suelo, la piedra en las cavernas o sobre los troncos de árboles, se operó una profunda revolución, pues la creación del recurso de registrar figuras sobre un medio donde se traducía visualmente a través de la actividad manual las voces sin sonido provenientes del interior del hombre, una vez registrados se transformó en pensamiento formal. Esta invención mudó de formas: de la plástica de las formas escritas a la escritura figurativa y la escritura con símbolos conocidos como letras, que de algún modo logró registrar, aunque no perfectamente, los mapas mentales de los hombres en el tejido del pensamiento a través del tiempo. Descartes le ha llamado "el mapa de la razón" y así encontramos muchos intérpretes de la expresión plástica del pensamiento manifestada en la escritura y desde luego de esta actividad comunicativa fundamental que es la lectura. Las vías de entrada de la información a nuestro ser son los sentidos, ya sea por la piel, por la nariz, el gusto y lo auditivo; aquí el medio es el sonido y concretamente la fonética, y por el ojo que es totalmente la figura. Los sentidos nos arrojan datos y nuestro ser los clasifica, configurando un orden capaz de traslucirse en representaciones mentales susceptibles de registrarse en la memoria. Es el proceso complejo de combinaciones de recepción, transmisión y retransmisión de información. La educación es transmisión de información, los medios entre otros son la fonética y la escritura, la recepción es a través de la lectura de imágenes auditivas e imágenes visuales. John Locke certifica que nuestro sistema de entendimiento es el empirismo basado en la experiencia acumulativa. David Hume por su parte, sostiene que es la experimentación y comprobación progresiva. La transducción en el proceso educativo. Sería temerario abarcar todo el drama educativo en el transcurso de estas palabras, sobre la conexión con los sentidos y los medios del hombre como es la fonética, la escritura y la lectura, sin embargo, espero que estas líneas generales nos permitan acercarnos al camino hacia la formación de lectores.

-La importancia de la formación de Lectores.

En principio e intuitivamente o por el sentido común, todos hemos considerado benéfico que exista una población que posea una tradición lectora y de ser posible de grandes magnitudes. Es el deseo puro de cualquier persona sobre todo de los que tienen responsabilidades político-administrativas para el progreso educativo de una nación. Sin embargo en nuestro país nos encontramos ante la contundencia de los bajos índices de lectores constantes ubicados fuera del contexto del analfabetismo funcional, suscitándose las más ingeniosas explicaciones acerca de las causas de este fenómeno poco atractivo y sobre todo si se compara con los altos índices de hábito a la lectura en países “avanzados”, conduce a especulaciones impresionantes que de algún modo provoca parálisis en la visión del futuro reservado para los mexicanos, que se antoja sombrío y no luminosamente radiante. Si uno sabe con precisión qué cosa es lo que busca, el camino hacia la república de lectores queda más delimitado. ¿Qué buscamos? Buscamos facilitar a toda la población el acceso a la tecnología mental. ¿Qué es eso de tecnología mental? Es la sistematización de ideas certificadas por un método organizativo, cuya fuente es precisamente resultado de la experiencia que arroja el protocolo de la forma de ordenar ideas para que sean comprendidas y desarrolladas por los semejantes de quien escribe sus pensamientos, ya sea de la clase de las ciencias formales como de la construcción ficticia o póyesis de la estética de lo que solemos llamar mundo.
Todos estos textos escritos en medios impresos o electrónicos, inducen a obtener un canon metódico que dirige los pasos mentales individuales hacia una sintaxis colectiva, que favorece la coordinación de las personas que componen la agrupación rumbo a metas que permitan niveles de vida envidiables. En una discusión entre Ivan Ilich y Arthur Petrovsky, este último señala su postura en contra de la desescolarización promovida por el primero.“¿Cómo es posible que no comprendamos que el tratamiento de la gran cantidad de información diversificada en la sociedad contemporánea presume precisamente el dominio de conocimientos, capacidades y destrezas sistematizadas?” Sobre la utilidad de la tecnología, me permito formular cuestionamientos como: ¿para qué sirve esta tecnología mental? Propicia en las personas su encumbramiento en una sociedad de bienestar y felicidad, aunque el término felicidad es relativo y discutible, por lo menos la tecnología mental no necesariamente es causa directa de una vida desgraciada y triste, puesto que hace la vida más cómoda, hedonista, en constante renovación. Cuba tiene gran porcentaje de lectores y su bienestar material no es comparable con el de Italia o Argentina; con muchas facilidades por parte de la comunidad internacional y con índices elevados de lectores, no necesariamente disfruta de la abundancia material, al menos hasta el año 2003. Alguien con mucha inteligencia e ironía puede decir que si la persona tiene tendencias negativas, por más libros que lea nunca se modificarán esos malos hábitos; la lectura no es necesariamente generadora de buenos hábitos debido a que estos se adquieren en la familia a temprana edad y con presencia de un Estado fuertemente organizado, siendo esta la solución para los buenos hábitos. Ni el hábito de la lectura ni otros factores secundarios modificarán las conductas ya marcadas. Charles Chaplin, en su definición de la naturaleza del hombre, acotaba que no hay hombres ni mujeres malos y buenos, sino sólo existen hombres y mujeres con pasiones que los hacen experimentar sus tendencias de accionar la vida. Demos paso a la reflexión sobre la relación de la tecnología mental adquirida a través de la lectura, a todos los interesados.

-La economía y la Lectura

El Producto Interno Bruto (PIB) de una nación esta delimitado como: “Valor de los bienes y servicios producidos en el territorio de un país en un período determinado, libre de duplicaciones. Se puede obtener mediante la diferencia entre el valor bruto de la producción y los bienes y servicios consumidos durante el proceso productivo a precios de comprador (consumo intermedio)” (INEGI) ¿Los niveles de lectura no tienen su fracción dentro de la riqueza nacional?, ¿Acaso sólo es un asunto de ociosos quienes desarrollan esta actividad?, ¿No tiene que ver la lectura con las innovaciones tecnológicas y esquemas de equilibrio social?, ¿Es un servicio o es una actividad extraeconómica?, ¿Es sólo un asunto religioso individualista que no tiene que ver con el beneficio social? Quizá para algunos criterios estas interrogantes están más próximas a ser sólo disparates, si es que no lo son, de una mentalidad aberrante que por capricho intenta incrustar en los criterios económicos esta actividad tan noble, respetable y sublime que es la lectura. La lectura tiene su valor, si no cómo explicamos que positivamente hablando se intente destinar por lo menos en ilusión, el 8 % del PIB a la educación, esfera cultural que está basada en gran medida en la actividad lectora de los beneficiarios directos. La educación se ubica dentro del sector servicios, claro que la lectura tiene su lugar entre las múltiples actividades de este sector. En la educación cobra sentido el hábito a la lectura prácticamente obligatoria. Sin duda la lectura es un valor no axiológico que genera beneficios. Reflexionando sobre las potencias lectoras de diversos países Armando Petrucci señala: “Los préstamos de libros en bibliotecas públicas proporcionan datos análogos. Según el cómputo de 1980, Estados Unidos está a la cabeza con 986 millones de volúmenes, seguido por la URSS con 665 millones y por Gran Bretaña con 637; lo que quiere decir que, dado el porcentaje de población, éste último es el país en que la circulación de libros por la vía del préstamo es la más alta del mundo. Le siguen Francia con 89 millones, Dinamarca con 79 y Suecia con 77; pero para estos dos últimos países valen las mismas consideraciones que hemos planteado para Gran Bretaña”Situación bastante significativa, considerando que el grupo de países mencionados se encuentra entre los más desarrollados del planeta. En nuestro país la existencia de un 90 por ciento de analfabetismo funcional, seguramente tiene que ver con el estado económico de la nación y su PIB; no tiremos al bote de la basura estas reflexiones que en algo pueden contribuir para marcar nuestras estrategias en la formación de lectores.

-El programa nacional Hacia un País de Lectores

Cuando se habla de gobierno es usual que se remita a defectos o a los sistemas defectuosos que representa, no obstante aquí destaco que el país ya alcanzó un grado de madurez aceptable debido al acuñamiento del programa nacional de lectura que ha costado tanto esfuerzo a tantas y tantas personas que han participado en la experiencia de bibliotecas públicas y otras entidades agrupadas en la espera del libro tradicional desde la década de los ochenta del siglo pasado y el e-book contemporáneo (última circunstancia que nos ha sumergido en la reflexión de nuestro destino a mediano plazo como instituciones bibliotecarias). Todos los componentes asociados con la actividad lectora están contenidos en tal proyecto que regulará en el futuro la coordinación de esfuerzos por mantener la lucha contra el analfabetismo funcional de manera permanente y referencial sobre las prácticas y resultados, puesto que al final contiene una conclusión de compromiso de establecimiento de un sistema específico de indicadores que claro tendrá su naturaleza nacional. Sin embargo es perfectible. Si de indicadores positivistas se trata, puesto que lo demostrable sólo es verificable mediante referente numéricos tangibles, me parece que establecer una media mensual por habitante de lectura debe aproximarse a 0.5 libros para el año 2006 que es el fin coyuntural de las metas señaladas en este programa. Como toda organización o país la crisis que viven sus componentes es la crisis de su dirección, esperemos no tener una dirección sin rumbo y sin principios, como garantía de la marcha de tal proyecto.
-Constructores del Pensamiento Contemporáneo: experiencia galopante de 3,600 temas trascendentes

El Plan Estatal de Desarrollo de Nuevo León, 1997-2003, en materia de Bibliotecas Públicas sentencia:“Ampliar los acervos de las bibliotecas públicas y crear programas que impulsen la lectura crítica, así como los procesos de educación permanente”. La Biblioteca Central del Estado “Fray Servando Teresa de Mier” desde mediados de 1997 inició pláticas de promoción a la lectura intentando crear un círculo de lectores que sencillamente funcionara, apegado a los llamados ya tantas veces escritos acerca de la necesidad de la existencia de éstos; así nos pusimos manos a la obra. Encabezados por un bibliotecario que se encontraba en contacto con el público a través de los servicios en Sala General, los contenidos estaban basados en referencias biográficas y bibliográficas de personalidades destacadas nacional e internacionalmente, a manera de efemérides asociadas a las fechas de nacimiento de las personalidades, exclusivamente nacimientos, con frecuencia una exposición por día, cuyo contenido se extendió hasta cuatro personalidades simultáneamente, con promedio de 5 asistentes diarios cuyas edades oscilaban entre los 20 y 35 años; ahora ellos ya tienen más edad. Así, al estilo de un cuento, se extendió mes tras mes hasta convertirse en años de permanencia de exposiciones orales sin ningún recurso más que la voz misma y el material bibliográfico del acervo de la misma biblioteca, llegando hasta finales de 1999 la frecuencia diaria, es decir, por semana se atendieron aproximadamente a 25 personas entre las que, como es natural, existen los más permanentes y los más inestables. El programa tuvo sus frutos, encontró una identidad de referencia llamada “Constructores del Pensamiento Contemporáneo”; reitero, son cuatro personajes tratados simultáneamente.

Gradualmente empezó a destacar su discurso representativo de los pensadores ya fueran humanistas o de ciencias exactas, pasando a segundo plano los datos biográficos y sorprendentemente los usuarios mantuvieron su asistencia, puesto que la mayoría son asistentes naturales a la biblioteca pública a diferencia de los acuerdos que se hacen con escuelas para garantizar público en exposiciones, ya sean temáticas o plásticas. En su mayoría la asistencia es de carácter masculino, tomando en cuenta que la gran presencia en bibliotecas la ocupan mujeres. El grueso de los temas es sagaz e intenso, a diferencia de las lecturas deleznables o cómodas como es el caso de muchas historias, novelas, cuentos, entre otras lecturas; temas que es muy frecuente su uso cuando se trata de lecturas propiamente académicas, sin embargo ya es el año 2003 y la asistencia no deja de fluir –con sus altas y bajas-, con existencia de Internet o no, entre otros factores. Del año 2000 al 2003 la frecuencia se ha reducido a 2 por semana, pero concentrando los esfuerzos para lograr mayor agilidad e interés por la exposición. La razón de haber mantenido el programa Constructores... es precisamente creer el llamado del CONACULTA de impulsar las acciones de promoción, y al mismo tiempo incorporé el sistema de lectura crítica en la orientación del Plan Estatal de Desarrollo, digo incorporé puesto que personalmente he encabezado el diseño y el desarrollo del programa Constructores del Pensamiento, prácticamente durante seis años, alcanzando no menos de 900 exposiciones y cubriendo 3,600 temas, actividad que ya es un referente importante en esta biblioteca de Monterrey. La experiencia de Constructores del Pensamiento, es factible. Sí puede ser operado directamente por bibliotecarios y no necesariamente por especialistas de renombre que vengan del exterior de las bibliotecas a dar la luz, como es en gran medida la costumbre. De ser posible, crear un sistema de coordinación de cobertura nacional de los agentes culturales o bibliotecarios, de modo que los esfuerzos actuales tengan impacto social hacia el año 2010, dado que los usuarios que se mantengan en los círculos de lectura, de aquí a esa fecha, ocuparán puestos de trabajo en que puedan tomar decisiones en diferentes sectores del país.

BIBLIOGRAFÍA:
-Descartes, Rene: Discurso del método. México: Porrúa, 1981
-Plan Estatal de Desarrollo. Nuevo León 1997-2003. Gobierno del Estado 1997
-Programa Nacional Hacia un país de lectores. México: CONACULTA, 2000.
-Hume, David: Tratado de la naturaleza humana. México: Porrúa, 1997.
-Anuario Estadístico de los Estados Unidos Mexicanos edición 2002. México: INEGI, 2003.
-Locke, John: Ensayo sobre el entendimiento humano. México: FCE, 1956.
-Petrovsky, Arthur: ¿Qué hay tras la desescolarización? México: ETE, 1979.
-Petrucci, Armando: Leer por leer: Un porvenir para la lectura. España: Taurus, 1997.



*Ponencia presentada en el “Tercer Congreso Nacional de Bibliotecas Públicas:


MUJERES SIN TIERRA

Mujeres sin tierra
31/01/2003
Según el Informe Nacional de Desarrollo Humano "Guatemala : desarrollo humano, mujeres y salud 2002", sólo el 7% de las mujeres tienen acceso a la tierra. El informe, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo, revela también que el 23,5% de la tierra pertenece a los indígenas, el 6,5% a las mujeres y el 70% a los hombres no indígenas. El porcentaje de indígenas que poseen tierra representa menos de la mitad de su presencia en la población total en cuanto al proceso de expropiación. Por otro lado, aunque el desarrollo económico de las mujeres contribuye al desarrollo económico del país, estas no tienen acceso a la tierra a causa de la dominación patriarcal.
fuente

CUANDO LA SOLIDARIDAD ES ITINERANTE

CUANDO LA SOLIDARIDAD ES ITINERANTE

Que el hambre hiere en lo más profundo a la República Argentina, es un dato con el cual se ha empezado a convivir, como si se hubiese perdido la capacidad de asombro. A pesar de esto, hay personas que no pueden quedarse quietas mirando como se hipoteca una generación tras otra. Hay quienes entienden que la verdadera lucha contra este flagelo hay que librarla y de una vez por todas.
Las ollas populares se han convertido en un símbolo argentino de la crisis aunque, en realidad, debería entenderse como un paliativo de ella.  Cuando la ayuda estatal no llega o es insuficiente, son las ollas las que dan de comer a los más necesitados.  Son las ollas las que les recuerda que sólo a través de la unión y del trabajo solidario se puede alcanzar lo propio: los derechos más básicos del ser humano.
Las OYITAS es un ejemplo del método autogestivo alternativo donde el trabajo es realizado por los beneficiarios o sea que depende de ellos mismos, utilizando procedimientos no convencionales del ingenio popular. La idea es "no dar pescado, sino enseñar a pescar", esto lleva a la autonomía y no a la dependencia. Se trata de proponer un nuevo enfoque a los problemas mediante la organización comunitaria, el esfuerzo propio y la ayuda mutua. Oyitas es un método que devuelve la dignidad del trabajo a través de la autogestión, explican desde la página web de este proyecto.
Para fundar una Oyita el equipo de la Escuela lleva una gran olla de 50 litros, platos, cubiertos, vasos y los alimentos para el almuerzo y la merienda. Luego se ocupa un lugar conveniente en el vecindario, los vecinos traen las sillas y las mesas para el almuerzo y la comida se hace con leña que consiguen los chicos y los padres.
Desde el portal de Internet, OYITAS afirma que, hoy por hoy, está alimentando a más de 500 chicos.  Pero además de darles de comer, después del almuerzo y antes de la merienda, se dan clases de apoyo escolar para que los niños puedan cumplir con sus tareas.
Pero como la acción por emprender es inmensa, son necesarios voluntarios que pongan a disposición de esta causa su tiempo y su entusiasmo.  Los interesados pueden ayudar como operadores, coordinadores o docentes.  O bien, se puede apadrinar esta actividad aportando alimentos perecederos y no, ropas para chicos y adultos.  Quienes quieran ayudar a OYITAS: deben comunicarse al: 4 865-4177 o por e- mail a : oyitas@hotmail.com
“La idea es multiplicar estos módulos en el Conurbano y que, luego, constituyan una red, una comunidad mayor donde se realicen competencias deportivas y actividades como kermeses y bailes; generando vínculos solidarios para crear luego COOPERATIVAS LABORALES ALTERNATIVAS y, así, salir juntos de la crisis”, insisten los miembros de OYITAS.

Luciana Bertoia
Que el hambre hiere en lo más profundo a la República Argentina, es un dato con el cual se ha empezado a convivir, como si se hubiese perdido la capacidad de asombro. A pesar de esto, hay personas que no pueden quedarse quietas mirando como se hipoteca una generación tras otra. Hay quienes entienden que la verdadera lucha contra este flagelo hay que librarla y de una vez por todas.
Las ollas populares se han convertido en un símbolo argentino de la crisis aunque, en realidad, debería entenderse como un paliativo de ella.  Cuando la ayuda estatal no llega o es insuficiente, son las ollas las que dan de comer a los más necesitados.  Son las ollas las que les recuerda que sólo a través de la unión y del trabajo solidario se puede alcanzar lo propio: los derechos más básicos del ser humano.
Las OYITAS es un ejemplo del método autogestivo alternativo donde el trabajo es realizado por los beneficiarios o sea que depende de ellos mismos, utilizando procedimientos no convencionales del ingenio popular. La idea es "no dar pescado, sino enseñar a pescar", esto lleva a la autonomía y no a la dependencia. Se trata de proponer un nuevo enfoque a los problemas mediante la organización comunitaria, el esfuerzo propio y la ayuda mutua. Oyitas es un método que devuelve la dignidad del trabajo a través de la autogestión, explican desde la página web de este proyecto.
Para fundar una Oyita el equipo de la Escuela lleva una gran olla de 50 litros, platos, cubiertos, vasos y los alimentos para el almuerzo y la merienda. Luego se ocupa un lugar conveniente en el vecindario, los vecinos traen las sillas y las mesas para el almuerzo y la comida se hace con leña que consiguen los chicos y los padres.
Desde el portal de Internet, OYITAS afirma que, hoy por hoy, está alimentando a más de 500 chicos.  Pero además de darles de comer, después del almuerzo y antes de la merienda, se dan clases de apoyo escolar para que los niños puedan cumplir con sus tareas.
Pero como la acción por emprender es inmensa, son necesarios voluntarios que pongan a disposición de esta causa su tiempo y su entusiasmo.  Los interesados pueden ayudar como operadores, coordinadores o docentes.  O bien, se puede apadrinar esta actividad aportando alimentos perecederos y no, ropas para chicos y adultos.  Quienes quieran ayudar a OYITAS: deben comunicarse al: 4 865-4177 o por e- mail a : oyitas@hotmail.com
“La idea es multiplicar estos módulos en el Conurbano y que, luego, constituyan una red, una comunidad mayor donde se realicen competencias deportivas y actividades como kermeses y bailes; generando vínculos solidarios para crear luego COOPERATIVAS LABORALES ALTERNATIVAS y, así, salir juntos de la crisis”, insisten los miembros de OYITAS.

Luciana Bertoia

Acogimiento familiar

Acogimiento familiar

El acogimiento familiar es una medida de protección que adopta la entidad pública competente en materia de protección de menores (la Generalitat, a través de la Conselleria de Bienestar Social), como forma de ejercicio de la guarda, mediante la cual se otorga el cuidado de un menor a una persona o núcleo familiar, con la obligación de velar por él, tenerlo en su compañía, alimentarlo, educarlo y procurarle una formación integral, con el fin de integrarlo en una vida familiar que sustituya o complemente temporalmente a la suya de origen.

El acogimiento familiar se formaliza por escrito, con el consentimiento de la entidad pública (tenga o no la tutela o la guarda), de las personas que reciban al menor, del menor si tuviere más de 12 años cumplidos, y de los padres que no estuvieren privados de la patria potestad o el tutor (salvo que se trate de un acogimiento familiar provisional, en donde no existirá este último consentimiento).

El documento de formalización debe contener los siguientes extremos: consentimientos necesarios; modalidad de acogimiento; derechos y deberes de las partes; atención sanitaria; régimen de visitas por parte de la familia del menor acogido; compromiso de colaboración de la familia biológica y sistema de cobertura por parte de la entidad pública.

 

Modalidades

Atendiendo a su finalidad puede adoptar las siguientes modalidades previstas en el Código Civil:

Acogimiento familiar simple, que tiene carácter transitorio, bien porque de la situación del menor se prevé la reinserción de éste en su propia familia bien en tanto se adopta una medida de protección que revista un carácter más estable.

Acogimiento familiar permanente, cuando la edad u otras circunstancias del menor y su familia así lo aconsejen.

Acogimiento familiar preadoptivo, que se formalizará cuando la entidad pública eleve la propuesta de adopción del menor o cuando considere que, con anterioridad a elevar dicha propuesta, fuere necesario establecer un periodo de adaptación del menor a la familia.

Atendiendo a la forma de constitución, según determina el Código Civil:

Acogimiento familiar administrativo, cuando existe consentimiento de los padres o tutores para su formalización, siempre que no estén privados de la patria potestad o tutela.

Acogimiento familiar provisional, cuando no existe consentimiento de los padres o tutores o existe su oposición para formularlo, pero se determina por la entidad pública en interés del menor. En estos casos este acogimiento deberá “judicializarse” por la Conselleria de Bienestar Social en un plazo máximo de 15 días, es decir, formular demanda ante el Juzgado de Familia o Primera Instancia.

A su vez, el acogimiento familiar, en sus modalidades de simple y permanente, puede distinguirse  en razón de la vinculación de la familia o persona acogedora y el menor, en:

Acogimientos familiares en familia extensa, que son aquellos que se formalizan con personas vinculadas con el menor por una relación de parentesco, siendo su objetivo evitar que éste se desvincule afectivamente de su entorno familiar, manteniéndolo en el mismo. Se asimilan a estos acogimientos aquellos formalizados con personas vinculadas con el menor o con su familia por una especial y cualificada relación.

Acogimientos familiares con familia educadora, que son aquellos que se formalizan con personas sin vinculación alguna con el menor, en función del interés educativo de éste. Esta familia debe estar inscrita en el Registro de Familias Educadoras, del cual existe uno en cada Dirección Territorial de Bienestar Social.

Personas de la tercera edad esperan aprobación de Ley del Adulto Mayor

Las personas de la tercera edad esperan la aprobación y promulgación de la Ley del Adulto Mayor, que aún está en proyecto por la observación del artículo 12, que se efectuó en el Congreso Nacional.
“Nos encontramos aglutinados en condición de la tercera edad y nos sentimos abandonados por la sociedad y peor, por nuestros gobernantes, cual pareciera que los viejos somos invisibles, porque el gobierno no nos ve, no nos toma en cuenta”, expresó el presidente de la Asociación Departamental de la Tercera Edad, Mario Morales.

Sin embargo, dijo, existe fe en la lucha que sostenemos, para hacer realidad la aprobación y consiguiente promulgación de la Ley del Adulto Mayor, que a la fecha se encuentra durmiendo en el Parlamento Nacional.
El artículo 12 del proyecto de ley señala que los adultos mayores que no gozan de ningún ingreso mensual, como la renta, “deben beneficiarse con el pago de un sueldo mínimo mensual”, petición observada por la Comisión de Hacienda de la Cámara de Senadores, quienes manifestaron que no es factible su petición.
Por otra parte, expresó que hubiera sido un buen regalo para las madres y abuelitas, más atención del gobierno, con motivo del Día de la Madre, que se conmemoró el 27 de mayo pasado.